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Se dice que el desarrollo del carácter es la obra más importante que jamás haya sido confiada a los seres humanos. Durante la siguiente hora exploraremos tanto nuestro privilegio como nuestra responsabilidad de asemejarnos al carácter de Cristo. Acompáñenos en esta poderosa hora de renovación personal mientras el Pastor Stephen Wallace nos lleva “De Gloria en Gloria”.

Sean bienvenidos otra vez, amigos. Me da gusto que hayan decidido quedarse para continuar estudiando diligentemente la obra más importante que jamás haya sido confiada a los seres humanos. ¿Y cuál es esa obra? La construcción del carácter… la construcción del carácter. Hemos estado considerando juntos el propósito maravilloso de Dios al crearnos. ¿Y cuál es ese propósito? Isaías 43, versículo 7. ¿Qué dice Dios de la raza humana? “Todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los he creado.” ¿Somos el producto del tiempo y estamos aquí por casualidad? Oh no, no, no. Somos la obra de las manos de un Dios Creador personal, quien nos creó con un propósito alto y santo, el cual es revelar quién es Él al universo entero. Con este fin, Él nos creó, ¿cómo? A Su imagen, según su semejanza. {Gn 1:26} ¿Y cuán completa fue esta semejanza? comprendía, incluía todas las dimensiones de nuestro ser: espiritual, mental, física, y aún, ¿qué? Social. Éramos semejantes a Dios en todas las dimensiones de nuestro ser, para que en todas las dimensiones de nuestro ser, pudiéramos decir cosas hermosas y verdaderas acerca de cuán hermoso es nuestro Creador. Y para cumplir ese destino, Dios no sólo nos dio un cumplido total de facultades semejantes a las suyas, sino que también escribió en cada nervio, cada fibra, cada facultad, Su, ¿qué? Su ley. Para que por naturaleza nos inclináramos a ejercitar, madurar y desarrollar todas esas facultades en perfecta armonía con Su ley, la cual es el trasunto de Su carácter, {COL 305.3} el cual es Su gloria.

Si hubiéramos permanecido leales, tendríamos un potencial ilimitado para seguir por las interminables edades de la eternidad de gloria en gloria. Eso es lo que Dios deseaba. Pero… hubo una interrupción trágica en los planes de Dios, ¿no es así? Y ésas son las malas noticias en las que ahora debemos enfocar nuestra atención. El título de nuestro estudio es, ¿cuál? “Destituidos de la Gloria de Dios”. {Rom 3:23} Lo espiritual sólo, ¿qué? Se discierne espiritualmente. {1 Cor 2:14} Y esta interrupción trágica llamada pecado, es antes que nada un problema espiritual. Y queridos amigos, necesitamos discernimiento espiritual para entender este problema. Y debemos entender este problema antes de estar en posición de apreciar la solución. ¿Están siguiendo este concepto? Así que Dios nos ayude a entender este problema para que podamos apreciar, aceptar e inteligentemente cooperar con la solución. Les invito, como ha sido nuestra costumbre, a que pasemos unos momentos de rodillas para personalmente invitar al Espíritu de Dios a entrar en nuestro corazón. Y por favor no se olviden de mí en sus oraciones.

Padre nuestro que estás en los cielos, muchas gracias por la oportunidad de estar reunidos otra vez con el propósito de estudiar tu palabra. Pero Padre, cada uno de nosotros reconocemos que no tenemos lo que necesitamos para entender correctamente la palabra, para valorarla correctamente, y relacionarnos correctamente con ella. Necesitamos ayuda. Lo espiritual sólo se discierne espiritualmente. Estamos tan agradecidos porque esa ayuda está disponible en la persona y por el poder de tu Espíritu. Te pedimos que ese Espíritu sea derramado sobre nosotros. Por favor, especialmente yo necesito ese Espíritu ahora. Es mi oración que guíes y dirijas mis pensamientos, y me capacites para hablar la verdad y solamente la verdad, la verdad que está en Jesús. Toma posesión de mi lengua. No permitas que diga algo que represente falsamente la verdad. Cómo desearía tener un lenguaje… mejor que el lenguaje humano para expresar la verdad. Que tuviera pensamientos mejores que los pensamientos humanos para comprender la verdad. Pero Padre, a pesar de las imperfecciones del pensamiento y lenguaje humano, por favor obra un milagro y permite que levante a Jesús. Él es la Verdad. Y reclamo Su promesa: “Y yo, si fuere levantado de la tierra, a todos atraeré a mí mismo”. Y Padre, levantar a Jesús también significa llegar a reconocer cuán urgentemente le necesitamos, y eso es lo que necesitamos hacer ahora mismo. Necesitamos entender mejor este problema del pecado para que podamos apreciar más a plenamente la solución al pecado. Jesús es la solución al pecado. Pero ayúdanos a darnos cuenta de cuán urgentemente le necesitamos a causa de la caída. Guíanos y dirígenos en este estudio. Por favor, concédenos esta oración pues lo pedimos en el nombre de Jesús, amén.

Estamos en la página 11. A propósito, cuando vengan el domingo de noche, tendremos una nueva entrega de referencias impresas para ustedes. Y espero que estén llenando esta columna con sus notas. Es por eso que les dimos una tapa dura, para que pudieran apoyarse en ella al escribir. Quiero leer una vez más esa declaración extraordinaria respecto del destino ordenado por Dios para la raza humana, y después quiero continuar con el siguiente párrafo. La Educación página 15 {del inglés}: “Cuando Adán salió de las manos del Creador, llevaba en su naturaleza física, mental y espiritual, la semejanza de su Hacedor. Creó Dios al hombre a su imagen, {Génesis 1:27}, con el propósito de que, cuanto más viviera, más plenamente revelara esa imagen -más plenamente reflejara la gloria del Creador. Todas sus facultades eran susceptibles de desarrollo; su capacidad y su vigor debían aumentar continuamente” ¡Increíble! “Si hubiese permanecido leal a Dios… “Si hubiese permanecido leal a Dios… Habría cumplido cada vez más cabalmente el objeto de su creación; habría reflejado cada vez más plenamente la gloria del Creador”. El objeto de su creación era reflejar la gloria del Creador. “Para gloria mía los he creado”. {Is 43:7} Eso es lo que Dios deseaba para esta raza. Pero ahora escuchen el siguiente párrafo; el cual sigue inmediatamente después, y ésta es la interrupción trágica. Éstas son las malas noticias. Pero, pero… “Pero por su desobediencia perdió todo esto. El pecado mancilló y casi borró la semejanza divina. Las facultades físicas del hombre se debilitaron, su capacidad mental disminuyó, su visión espiritual se oscureció. Quedó sujeto a la muerte”. Sin duda, la paga del pecado es muerte. {Rom 6:23}

Pero por favor observen, ¿qué ocasionó el pecado? No sólo ocasionó que el hombre muriera, sino también que perdiera su maravilloso destino ordenado por Dios, de revelar la gloria de su Creador… de revelar la gloria de su Creador. Pregunta: ¿Por qué fue ése el caso? ¿Por qué el pecado incapacitó completamente al hombre para cumplir su destino de revelar la gloria de Dios? Bueno, ¿qué es el pecado? La definición clásica, 1 Juan 3:4: “…el pecado es infracción de la ley”. Pero ¿qué es la ley? El trasunto del… carácter de Dios, el cuál es Su, ¿qué? …Su gloria. ¿Ahora se dan cuenta por qué Pablo escribió tan sucintamente la terrible causa y el inevitable efecto en ese versículo que se encuentra en Romanos 3:23? “Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios”. ¿Se dan cuenta del vínculo que hay aquí? ¿Se dan cuenta de la relación de causa y efecto que hay aquí? ¿Qué es el pecado? La infracción de la ley. ¿Qué es la ley? El trasunto del carácter de Dios. {COL 305.3} ¿Cuál es el carácter de Dios? Su gloria. Por lo tanto, si pecamos, inevitablemente vamos a estar, ¿qué? Destituidos de la gloria de Dios. {Rom 3:23} No vamos a poder darnos cuenta de nuestro destino ordenado por Dios. Y eso, amigos, es lo que ocurrió cuando el hombre pecó, …cuando Adán pecó.

Ahora, lo que quiero que hagamos en este estudio siguiente es considerar precisamente lo que ocurrió con la humanidad cuando Adán pecó. Ahora… para empezar quiero que reconozcamos que lo que le pasó a Adán nos pasó a todos nosotros. Por favor dense cuenta de eso. A nosotros nos es difícil entender esto como deberíamos entenderlo porque en nuestra cultura occidental tenemos una filosofía de la vida muy individualista. Cada uno de nosotros es una isla, y pensamos que a nosotros no nos afectan mucho las acciones de los demás, particularmente las de aquéllos que vivieron hace mucho tiempo. Pero queridos amigos, por favor dense cuenta que ése no es el concepto bíblico del hombre. La Biblia nos ve como un sólo cuerpo, no como individuos. Y para ayudarnos a entender la naturaleza corporativa de la raza humana, por favor dense cuenta que el nombre que la Biblia le da al primer hombre …es, ¿cuál? Adán. Pero ¿qué significa Adán en hebreo? Humanidad. ¿Sabían eso? Ese nombre exactamente significa humanidad en hebreo. Y la mayor parte del tiempo que nos encontramos con la palabra hebrea “Adán”, se traduce como hombre, porque se reconoce que se refiere a todos los hombres. Pero a veces en Génesis, se traduce como Adán porque están tratando de distinguir que en dicho caso se refiere al nombre del primer hombre, llamado Adán. Pero amigos míos, por favor entiendan que lo que le pasó a Adán, nos pasó a todos nosotros. Todos estábamos dentro de él. Estábamos en su lomo, para usar el término bíblico. Estábamos comprendidos y constituidos tanto legalmente como genéticamente en él. ¿Captaron esto? Estábamos comprendidos y constituidos tanto legalmente como genéticamente en él ¿Por qué? Porque él era el representante de toda la raza y él era el padre de toda la raza. {PP 48.1} ¿Lo están entendiendo?

Como el representante legal de toda la raza, estaba en una posición para determinar la posición legal de toda la raza humana. Y lo hizo. Como el padre de la raza humana, estaba en una posición para determinar el código genético para la raza entera. Después de todo, le fue dada la capacidad de procrear, ¿cómo? ¿Cómo? A su misma imagen. Y a propósito, ésa era parte de su semejanza a Dios. Dios puede crear a Su imagen. Por lo tanto, si somos como Dios, al menos tenemos que tener la capacidad de procrear a nuestra imagen. ¿Se dan cuenta? Y a propósito, esto es lo que nos distingue de la hueste angelical, quienes llevan la imagen de Dios, pero no a esta capacidad. Ellos no pueden procrear como nosotros. Esto es parte del que seamos una clase nueva y distinta. {1BC 1081.3} Pero por favor entiendan que la capacidad extraordinaria que Dios nos dio de procrear a Su imagen puso sobre Adán una responsabilidad muy solemne y pesada. Porque él determinaría, por ley, la herencia de toda su posteridad, incluyendo a todos los que están aquí sentados esta tarde más de 6000 años después. ¿Y quién creen que sabía eso? Satanás. Por eso estaba tan ansioso por arruinar a Adán. Porque sabía que si podía lograr que Adán se rebelara en su corazón también podría lograr que todos sus descendientes se rebelaran en sus corazones por naturaleza. Las apuestas eran altas… las apuestas eran altas. Las Escrituras declaran esta verdad extraordinariamente en Romanos 5:19. Vamos a saltarnos a la página 12, la segunda cita de arriba a abajo. Dice, “Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores…” ¿Quién es ese hombre del que Pablo está hablando? El Adán del Edén. ¿Quienes son los muchos que fueron constituidos pecadores por su desobediencia? ¿Quienes son los muchos? Somos todos nosotros, quienes somos suyos por ascendencia natural, por nacimiento natural. ¿Están siguiendo esto? Somos todos sus descendientes. Por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores. Por favor observen que Pablo no dice que por la desobediencia de cada hombre fuimos constituidos pecadores ¿Cierto? Por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, amigos. Esto es bíblico. No lo estoy inventando, simplemente estoy citando a Pablo. Y a propósito, ¿qué es lo que nuestra naturaleza humana quiere decir en este punto? No es justo. Protesto. No es justo que sea constituido pecador a causa de lo que alguien hizo hace más de 6,000 años. Eso no me parece bien. Pero esperen un momento. Tengan cuidado, tengan cuidado. ¿Qué más dice el versículo? No está escrito, pero está en la Biblia. No está escrito en sus copias, pero está en la Biblia. “Porque así como por la desobediencia de un hombre los muchos fueron constituidos pecadores, así también por la obediencia de uno, los muchos serán constituidos justos”. Eso no es… justo… mmm… Yo no me quiero quejar de esa parte ¿Ustedes sí? No, yo no me quiero quejar de esa parte. Pero queridos amigos, por favor entiendan que si vamos a ser consistentes, si nos vamos a quejar del hecho de que por la desobediencia de un hombre hemos sido constituidos pecadores, también debemos quejarnos del hecho de que por la obediencia de uno seremos constituidos justos. ¿Le ven la lógica? Está bien definido. No sé ustedes, pero yo no quiero quejarme de la segunda mitad.

No soy suficientemente obediente para constituirme justo a los ojos de Dios. Necesito la obediencia de alguien más para que me constituya justo. ¿Alguien está conmigo? {Amén} Entonces alabado sea Dios, sí hay Uno que tiene una justicia que nos constituirá justos a los ojos de Dios. Y Él es Cristo Jesús, el Señor nuestra Justicia. {Amén} El segundo Adán. Queridos amigos, así como a causa de la desobediencia del primer Adán fuimos constituidos pecadores, también a causa de la obediencia del segundo Adán somos constituidos justos. En realidad hay sólo dos hombres en la raza humana. Sólo hay dos. El Adán del Edén y el Adán del Getsemaní, mejor conocido como Cristo Jesús ¿Me están siguiendo? El primero y el último Adán. Sólo hay dos hombres. Y cada uno de nosotros está constituido y comprendido o en uno o en otro. Todos nosotros, por nacimiento natural estamos constituidos en la raza de ¿quién? El Adán del Edén, y por lo tanto fuimos constituidos pecadores. Estamos bajo la condenación y una pena de muerte, a causa de algo que él hizo 6,000 años atrás. ¿Están dispuestos a aceptar eso? Ahora, no tuvimos otra opción en este asunto, ¿verdad? ¿Elegimos nacer en una raza egoísta, rebelde, condenada y sentenciada a muerte? ¿Elegimos eso? No, no lo elegimos. No tuvimos otra opción. Pero alabado sea Dios porque podemos elegir nacer de nuevo. ¿Amén? {Amén}

¿Por qué? Porque hay un segundo Adán que ha venido a un costo infinito para comenzar y ser la cabeza de una raza nueva. Y por nuestra fe en Él podemos nacer de nuevo ¿Amén? {Amén} Y entonces recibimos los beneficios de Su obediencia, y recibimos de Él una herencia espiritual. A causa de la desobediencia del primer Adán, recibimos condenación y un corazón egoísta y rebelde. A causa de la obediencia del segundo Adán, recibimos justificación y un corazón motivado por el amor que puede vivir una vez más, en armonía con nuestro Creador y Redentor. No tenemos otra opción en nuestro nacimiento natural. Pero cada uno de nosotros puede elegir nacer de nuevo. Ahora, teniendo esto presente, debemos entender que lo que le pasó a Adán hace 6,000 años en el Jardín del Edén, también le pasó, ¿a quién? A todos nosotros. ¿Qué le pasó a Adán hace 6,000 años? Al pie de la página 11. El Camino a Cristo, página 17 (del inglés). Escuchen atentamente. El Camino a Cristo, página 17: “El hombre estaba dotado originalmente de facultades nobles y de un entendimiento bien equilibrado. Era perfecto y estaba en armonía con Dios. Sus pensamientos eran puros, sus designios santos. Pero…” Aquí está otra vez esta pequeña palabra miserable. “Pero por la desobediencia”, ¿qué ocurrió? Escuchen atentamente. “Sus facultades se pervirtieron y…” ¿qué más? “El egoísmo sustituyó al amor”. Qué revelación teológica tan profundamente significativa, queridos amigos. Por favor, analicemos esto juntos. ¿Qué ocurrió cuando Adán pecó? Recuerden, cuando Adán pecó, la humanidad pecó. Adán era la humanidad. Todos caímos juntamente con Él, cada uno de nosotros. ¿Qué nos pasó a cada uno de nosotros cuando Adán pecó? El egoísmo tomó el lugar del amor, y todas nuestras facultades, ¿qué? se pervirtieron.

Ahora, analicemos esto juntos. Entiendan esto. Por favor entiendan esto. Cuando decimos que el egoísmo tomó el lugar del amor, ¿qué es lo que queremos decir? Bueno, primero hagámonos la pregunta, ¿cuál era el lugar del amor en la naturaleza del hombre antes de la caída? Debemos saber eso, antes de que podamos entender qué quiere decir que “el egoísmo sustituyó al amor”. ¿Cuál era el lugar del amor en la naturaleza del hombre antes de la caída? Era el principio que gobernaba, el espíritu, la ley que estaba escrita no sólo en las tablas de carne del corazón del hombre, sino en cada, ¿qué? Cada nervio, cada fibra, cada facultad de su ser. Era la ley, el espíritu, el principio que gobernaba toda su naturaleza. Ése era el lugar del amor ¿Me están siguiendo?

Cuando el hombre pecó, ¿qué ocurrió? Vamos, ¿qué ocurrió? El egoísmo tomó el lugar del amor. El egoísmo es la ley de, ¿quién?, el espíritu de, ¿quién?, el principio de, ¿quién? El egoísmo es la ley de Satanás, el espíritu de Satanás, el principio que gobierna el reino de Satanás. Cuando el hombre pecó, cuando Adán pecó, el egoísmo tomó el lugar del amor. El egoísmo se convirtió en la ley que gobernaba la naturaleza humana. El egoísmo se convirtió en la ley que estaba escrita en las tablas de carne del corazón del hombre. El egoísmo se convirtió en la ley que estaba escrita en cada nervio, cada fibra, cada facultad de nuestro ser. Y a propósito, cuando decimos que el egoísmo tomó el lugar del amor, ¿estamos hablando simplemente de uno de todos los pecados? ¿Es el egoísmo simplemente uno de todos los pecados? No se pierdan lo siguiente. Por favor no se pierdan lo siguiente. Escuchen. Testimonios para la Iglesia, Tomo 4, página 384 (del inglés): “Bajo el encabezamiento del egoísmo venían todos los demás pecados”. ¿Es el egoísmo simplemente uno de todos los pecados? No, es el principio que comprende todo pecado. ¿Están entendiendo esto? Sigan esto: Precisamente así como el amor es a la obediencia, el egoísmo es a la desobediencia. ¿Tiene sentido? Precisamente así como el amor es el cumplimiento de la ley, el egoísmo es la infracción de la ley. Bajo el encabezamiento del egoísmo venían todos los demás pecados, queridos amigos. No es uno de los demás, éste es el principio que comprende todo pecado. Y en la caída, este principio tomó el lugar del amor en la naturaleza humana. Se convirtió en el principio motivador y dominante escrito en las tablas de carne del corazón del hombre, escrito en cada nervio, cada fibra, y cada facultad de su ser. ¡Con razón todas sus facultades se pervirtieron!

Ésa es la otra cosa que ocurrió, ¿se acuerdan? Sus facultades se pervirtieron y el egoísmo sustituyó al amor. Cuando el corazón del hombre era gobernado por la ley de amor, todas las facultades del hombre eran exclusivamente ejercitadas para gratificar y glorificar, ¿a quién? ¡A Dios! ¿Amén? Pero cuando el egoísmo sustituyó al amor, ¿qué ocurrió? Todas esas facultades fueron pervertidas. Y ahora, después de la caída, todas las facultades del hombre son ejercitadas para gratificar y glorificar, ¿a quién? Al yo… al yo. Éste es el desvarío moral que llamamos depravación. Y a propósito, la pluma inspirada define depravación como desvarío moral. {Mar 153.4} Ella también nos dice que el egoísmo es la esencia de la depravación. El egoísmo es, ¿qué? …la esencia de la depravación. {ST, Dec 25, 1901 par. 9} Cuando el egoísmo sustituyó al amor el hombre se convirtió en un depravado por naturaleza. Ahí estaba el desvarío moral, en el centro de su ser, y todo lo que era semejante a Dios resultó terriblemente perjudicado. Es por eso que la pluma inspirada dice, “El pecado mancilló y casi borró la semejanza divina”. {PP 595.2} Mancilló y casi borró. Todas esas facultades semejantes a las de Dios que lo glorificaban a Él porque eran gobernadas por el amor, ahora glorifican a, ¿quién? Al yo y a Satanás, porque son gobernadas por el egoísmo. ¿Entienden cuán radicalmente fuimos perjudicados por la caída? Queridos amigos, debemos entender esto. Es crucial que lo entendamos.

Ahora, por favor entendamos que a través de la ley de herencia, este terrible desvarío moral que llamamos depravación, este egoísmo, fue pasado a los descendientes de Adán como un derecho de nacimiento. Vayamos a Génesis, capítulo 5. Ustedes tienen el extracto ahí en sus copias, pero quiero que lo lean dentro de un contexto más amplio. Así que vayamos a Génesis, capítulo 5 y tomen nota de estas palabras extraordinarias. Génesis 5, versículo 1: “Este es el libro de las generaciones de Adán. El día en que creó Dios al hombre, a semejanza de”, ¿quién? “lo hizo”. “De Dios”. Versículo 2: “Varón y hembra los creó; y los bendijo, y llamó el nombre de ellos”, ¿qué? “humanidad”. ¿Cuál es la palabra hebrea que significa humanidad? Es Adán; sí, es Adán. Investíguenlo… Los llamó Adán… la misma palabra. Los hebreos tenían una ventaja enorme para poder pensar corporativamente con esta misma palabra. Cuando la Biblia les decía que Adán pecó, sabían que ellos pecaron. La humanidad pecó… por virtud del mismo nombre. “Varón y hembra los creó; y los bendijo, y llamó el nombre de ellos Adán, el día en que fueron creados”. Miren el versículo 3: “Y vivió Adán ciento treinta años, y engendró un hijo a su semejanza, conforme a su imagen, y llamó su nombre Set”. Ahora por favor observen: Adán fue creado a la imagen y semejanza de Dios. Pero Set era conforme a la imagen y semejanza de Adán. Sigan esto; entre la creación de Adán a semejanza de Dios y la procreación de Set a la semejanza de Adán, ¿que ocurrió? Ocurrió el pecado. El hombre se había vuelto egoísta… por naturaleza. Y por consiguiente, ¿cómo nació su hijo? Egoísta por naturaleza… …egoísta por naturaleza. Historia de los Patriarcas y Profetas, página 80 (del ingés): “En tanto que Adán había sido creado sin pecado, a la semejanza de Dios, Set, así como Caín, heredó la naturaleza caída de sus padres”. Él, ¿qué? Heredó la naturaleza caída de sus padres. Y ése era Set. Set era el piadoso.

¿Cómo es que Set resultó ser tan diferente de Caín? No partiendo de la base de cómo nació naturalmente, sino partiendo de la base de haber elegido nacer de nuevo. ¿Amén? {Amén} Y ésa es la única manera en la que nosotros podemos seguir una ruta diferente de la que Caín siguió. Ésa es la única manera. Debemos elegir nacer de nuevo. Pero la mayor parte de la raza humana no lo hizo, ¿no es así? ¿Cuántas generaciones pasaron para que la raza humana se volviera tan depravada, tan rebelde, tan desesperanzadamente corrupta, que Dios tuvo que destruirlos? ¿Cuántas generaciones? Diez… diez. Y en diez generaciones, ¿cuál era la condición de la raza? Génesis 6, versículo 5: “Y vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era de continuo solamente el mal”. Ésta es una depravación seria. ¿Están conmigo? ¿Entienden cuál era la condición de la raza? Llegaron a tal punto que eran tan incorregiblemente rebeldes, que todos, con la excepción de ocho, habían cometido el pecado imperdonable. Todo designio de los pensamientos del corazón de ellos era solamente de continua maldad. Eso es llegar a tal punto que uno se encuentra sin esperanza de salvación. Y queridos amigos, cuando la raza humana llegó a esa condición fue sólo misericordioso y bondadoso que Dios, ¿qué? …destruyera la raza. Y lo hizo con el diluvio. ¿Y por qué es esto tan profundamente significativo? Como fue en los días de Noé, así también será en los días del Hijo del Hombre. {Mt 24:37} Y delante de Dios estoy aquí para decirles, que la raza humana está bastante cerca de llegar a esa condición una vez más. Y cuando la raza humana llegue a tal punto que todo designio de los pensamientos del corazón de ellos sea solamente de continua maldad, entonces el tiempo de gracia, ¿qué? …se cerrará. {DA 122.2, DA 633.2}

¿Por qué? ¿Por qué? Porque dejar pasar más tiempo no cambiará la mente de nadie. Y sólo habrán dos grupos. Aquéllos en los cuales todo designio de los pensamientos de su corazón será solamente de continua santidad, y aquéllos en los cuales todo designio de los pensamientos de su corazón será solamente de continua maldad. Sólo habrá dos. Y eso es lo que significa ya sea estar sellados o tener la marca ¿Me están escuchando? Y en ese momento Dios sonará la alarma y se cerrará el tiempo de gracia, porque dejar pasar más tiempo no cambiará la mente de nadie. Y queridos amigos, la única razón por la cual Dios se demora es porque Él no quiere que, ¿qué? “…que ninguno perezca, sino que todos procedan al arrepentimiento”. {2 Pe 3:9} Él es un Dios maravilloso, misericordioso y paciente. Y todavía hay candidatos en la raza humana que tienen el potencial de cambiar su pensar. Y por consiguiente Él se demora, espera. Pero queridos amigos, cuando todos lleguen al punto en el que nadie va a cambiar su pensar, el seguir esperando no tendrá sentido. ¿Me escuchan? Y ahí es cuando el tiempo de gracia se cerrará, y el Dios misericordioso intervendrá y eliminará a aquéllos que hayan incorregiblemente establecido su voluntad en armonía con la de Satanás. Y por misericordia a ellos los eliminará, como también por misericordia al universo entero. Más adelante hablaremos más sobre eso.

Qué terrible es la consecuencia de la caída, queridos amigos. La pasamos por alto, la pasamos por alto. No vemos claramente lo que le ocurrió a la raza humana, ¿no es así? Diez generaciones, todos salvo ocho tuvieron que ser eliminados. ¿Y cuál es el corazón, el meollo del problema? Notas Históricas, página 138; aquí está, escuchen esta cita… y por favor acéptenla. Algunos de ustedes están teniendo dificultad en aceptar lo que estoy compartiendo con ustedes, puedo darme cuenta de eso al verles. Pero les aseguro, no estoy compartiendo con ustedes mis ideas. Yo no solía pensar así. Pero mis ideas se han tenido que adaptar a lo que dice el Señor, no viceversa. Que Dios nos perdone si nuestro orgullo está causando que forcemos a la pluma inspirada a apoyar lo que creemos. Notas Históricas, página 138 (del inglés). Escuchen atentamente. Aquí está el meollo del problema. “El egoísmo se encuentra impreso en nuestro mismísimo ser”. Pausemos. El egoísmo se encuentra, ¿qué? Impreso en nuestro mismísimo ser ¿Qué quiere decir esto? Que está entretejido. Escrito en cada nervio, cada fibra, cada facultad… en otras palabras. Recuerden, así estaba el amor. Pero al momento de la caída, el egoísmo tomó el lugar del amor. Ahora, ¿qué está entretejido? ¿Qué está entretejido en cada nervio, cada fibra, cada facultad? ¿Qué? El egoísmo. Y la siguiente oración: ¿Cómo lo hemos recibido? Vamos, léanlo. “Lo hemos recibido como herencia”. ¿Cómo lo hemos recibido? …como herencia. Queridos amigos, es un derecho de nacimiento.

Dios bendiga sus relativamente… sus relativamente inocentes corazones pequeños… de nuestros nenes rosados o cafés o amarillos o negros que traemos a este mundo a través de la ley de procreación, la ley de herencia. ¿Cómo son por naturaleza? Vamos, ¿cómo son por naturaleza? Son egoístas. Todo padre lo sabe. No tenemos que enseñarle a un niño a ser egoísta, ¿o sí? ¿Alguien ha tenido hijos a quienes haya tenido que enseñarles a ser egoístas? ¿Han tenido hijos a quienes han tenido que decirles: No, no, no, no, no debes compartir tanto tus juguetes? Tienes que aprender a mantenerlos contigo un poco más. ¿Tuvieron hijos que fueran así? ¡No, por supuesto que no! ¿Por qué? Porque son egoístas por naturaleza. A propósito, antes de que se enfaden demasiado con ellos por ese egoísmo, tienen que preguntarse de dónde lo obtuvieron. Y yo no sé ustedes, pero para este padre fue muy desafiante ser paciente con esos aspectos particulares del egoísmo que me habían acosado toda mi vida y los cuales vi espejeados en mis hijos. Vamos, ¿hay alguien que se identifica con eso? {Sí} Oh… El egoísmo se encuentra impreso en nuestro mismísimo ser. Lo hemos recibido como herencia. ¿Y es el egoísmo pecado? Vamos, ¿es el egoísmo pecado? Bajo el encabezamiento del egoísmo venían todos los demás pecados. En esencia, el egoísmo es el pecado. Y lo hemos recibido como herencia, escrito en cada nervio, cada fibra, cada facultad de nuestro ser. No nos engañemos amigos. Nunca estaremos en una posición de apreciar plenamente que podemos obtener un corazón nuevo que tenga una nueva ley escrita en él, hasta que reconozcamos que el corazón natural es gobernado por el egoísmo. ¿Amén? {Amén} Debemos entender las malas noticias antes de estar en una posición para apreciar las buenas noticias. {Amén} Debemos entender cuán desesperanzados y desamparados estamos por nacimiento natural antes de que podamos apreciar la esperanza y el amparo que es nuestro por medio del renacimiento espiritual. {Amén} Debemos reconocer cuán arruinados estamos a causa del primer Adán antes de que podamos apreciar lo que el segundo Adán ha hecho para arreglarlo todo. Las buenas noticias son tan buenas como las… malas noticias son… malas.

¿Qué dice David de esta realidad? Salmos 51, versículo 5: “He aquí, en maldad he sido formado, y en pecado me concibió mi madre”. Esto es bíblico, queridos amigos. La Biblia es la verdad. He aquí, en maldad he sido formado. Nací en un estado de pecado ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Cuál es la razón? En pecado mi madre, ¿qué? Me concibió. Y hay algunos, oh queridos hermanos, que al no poder llegar a aceptar esta verdad de humildad… respecto de su nacimiento natural, quieren que creamos que lo que David está confesando aquí es que fue concebido fuera del matrimonio. Les aseguro que esto no es lo que David está confesando aquí. El Espíritu de Profecía dice que el Salmo 51 es la oración modelo de arrepentimiento para cada pecador. Y yo no sé ustedes, pero yo no fui concebido fuera del matrimonio. Yo no tengo que confesar eso. Pero ciertamente tengo que confesar que fui concebido por padres egoístas y rebeldes quienes a través de la ley de herencia, me dieron un corazón egoísta y rebelde. Y no será hasta que confiese eso que haré como David hizo unos cuantos versículos después, y me arrodillaré y diré, “Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio, y renueva un espíritu recto dentro de mí”. Porque el que recibí por herencia natural está contaminado por el espíritu de egoísmo. Y es por eso que todas mis justicias son como, ¿qué? Como trapo de inmundicia {Is 64:6}; ésas son las cosas buenas que hago. Pero porque mi corazón es egoísta por naturaleza, están ¿qué? Contaminadas.

Y queridos amigos, ni ustedes ni yo siquiera podemos empezar a obedecer verdaderamente la ley de Dios hasta que obtengamos ese corazón nuevo. Pero no obtendremos ese corazón nuevo hasta que lo pidamos. Y no lo pediremos hasta que reconozcamos que lo necesitamos.

Es por eso que es tan imperativo que reconozcamos nuestro terrible derecho de nacimiento por herencia natural. Alabado sea Dios, por la herencia espiritual del segundo Adán. Pablo habla de esta realidad en Efesios 2, versículos del 1 al 3 de la siguiente manera: “Y él os dio vida a vosotros, cuando estabais muertos en vuestros delitos y pecados, en los cuales anduvisteis en otro tiempo, siguiendo la corriente de este mundo, conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia, entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza”, ¿qué? “Por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás”. Pablo se incluye en esto. “Por naturaleza hijos de ira”. Review and Herald, 6 de enero, 1891. Escuchen esta cita: “El hombre es egoísta por naturaleza”. El hombre es, ¿qué? Egoísta por, ¿qué? Por naturaleza. Es por eso que somos egoístas por naturaleza… porque el egoísmo es el pecado, y cometemos pecado, porque somos pecadores. No nos volvemos pecadores porque cometemos pecado. ¿Me están escuchando? Cometemos pecado porque tenemos corazones egoístas. Tenemos mentes carnales, y la mente carnal es, ¿qué? Enemistad contra Dios, no se sujeta a la ley de Dios, ni tampoco, ¿qué? Puede. {Rom 8:7} ¿Qué es lo único que la mente carnal puede hacer? …cometer pecado. Eso es lo único que puede hacer, queridos amigos.

Ahora fíjense, y ya hemos hablado de esto, la mente carnal hace una obra falsa y aterradora de obediencia. Puede hacer que nuestra conducta cumpla con la letra de la ley para que nos veamos bien y seamos admirados y apreciados y seamos promovidos. Pero eso no es obediencia, eso es hipocresía. ¿Estamos de acuerdo? La razón por la cual la mente carnal no puede obedecer, es porque la mente carnal no puede amar. Es simplemente egoísta. Ni siquiera podemos empezar a obedecer a menos que recibamos un corazón nuevo, porque sólo un corazón nuevo puede amar y el amor es el cumplimiento de la ley. ¿Están conmigo? ¿Se dan cuenta, verdad? El amor es el cumplimiento de la ley. {Rom 13:10} No importa cuán bien cumplamos con la letra de la ley, si no somos motivados por el amor, esto no es obediencia. No lo es. No es obediencia. “El hombre es egoísta por naturaleza. Actúa por impulso, sin consultar la voluntad de Dios. Su propia voluntad es su único referente”. {RH, Jan 6, 1891} Qué comentario tan triste sobre la naturaleza caída del hombre. Miren lo que dice Pablo. Filipenses 2:21: “Porque todos buscan lo suyo propio…” ¿Cuántos? “Porque todos buscan lo suyo propio, no lo que es de Cristo Jesús”. Escuchen el comentario, el comentario inspirado de este versículo. Signs of the Times, 2 de junio, 1887: “Está claramente escrito en el corazón no regenerado y en el mundo caído: ‘Todos procuran lo suyo propio'”. ¿Y qué significa esto? Sigamos leyendo: “El egoísmo es la gran ley de nuestra naturaleza degenerada. El egoísmo ocupa en el alma el lugar donde Cristo debería estar entronizado”. ¿Y cuándo ocurrió esto? Esto ocurrió 6,000 años atrás, en el Jardín del Edén cuando Adán pecó y el egoísmo sustituyó al amor. Y a través de la ley de herencia, cada uno de nosotros nace con el egoísmo entronizado en la naturaleza humana.

Pero alabado sea Dios porque podemos elegir poner a Jesús en el trono de nuestros corazones. Podemos nacer de nuevo. Oh, alabo a Dios por esto. Queridos amigos, estoy muy, muy preocupado cuando reconozco que muchos en esta iglesia amada no han podido entender la terrible consecuencia radical de la caída del hombre. Porque, si no reconocemos la terrible consecuencia radical de la caída del hombre, no vamos a estar en una posición para apreciar como deberíamos, o pedir como deberíamos, las provisiones del plan de salvación. No es de poca importancia, no es simplemente… algo que estamos haciendo aquí para entretenerles, estamos explorando juntos cuán arruinados estamos a causa de la caída. Queridos amigos, debemos reconocer esto para que podamos ver las profundidades verdaderas de nuestra naturaleza pecadora. Y debemos ver las profundidades verdaderas de nuestra naturaleza pecadora, para que entonces busquemos a un Salvador de todo corazón. ¿Estamos de acuredo? {Amén} Si creemos que el pecado es simplemente la elección deliberada de desobedecer la ley de Dios, entonces solamente buscaremos el perdón de nuestros pecados. Pero queridos amigos, hay una dimensión más profunda a este problema del pecado. Es PECADO con mayúscula. Es ese corazón egoísta y rebelde. Sí, Jesús quiere perdonarnos por nuestros pecados pero no quiere tratar únicamente con la fruta, quiere tratar con la raíz. {Amén} Quiere darnos un corazón nuevo… {Ez 36:26} que sea gobernado por la ley de amor. ¿Amén? {Amén}

¿Pero puede dárnoslo si no lo pedimos? No ¿Y lo pediremos si no reconocemos nuestra necesidad de ello? No. ¿Es entonces importante reconocer nuestra necesidad? Sí. Y después vamos a regresar a esta cuestión. De modo que no estamos estudiando con el fin de simplemente darles algo interesante en qué pensar. Queridos amigos esto tiene que ver con nuestra salvación. Esto tiene que ver con nuestra salvación personal. Es esencial que entendamos la verdad respecto del problema del pecado si vamos a estar preparados para pedir y apreciar y aceptar fervientemente la solución al pecado… en su totalidad. Qué terrible consecuencia para la raza humana el haber comido del árbol de la ciencia del bien y del mal. Escuchen lo que dice la pluma inspirada. Esta cita se encuentra en La Educación, página 25 (del inglés). La Educación, página 25: “Donde antes había estado escrito únicamente el carácter de Dios, el conocimiento del bien, estaba también escrito ahora el carácter de Satanás, el conocimiento del mal”. Qué interesante. Antes de comer del árbol de la ciencia del bien y del mal, ¿cuál era el único conocimiento que el hombre tenía? El conocimiento del bien… el cual es el carácter de, ¿quién? {De Dios} De Dios. Pero después que el hombre comió del árbol de la ciencia del bien y del mal, ¿qué conocimiento adquirió? El conocimiento del mal, el cual es el carácter de, ¿quién? {Satanás} Satanás. Ahora tiene, tanto el conocimiento del bien como el conocimiento del mal. Tanto vestigios del carácter de Dios como del carácter de Satanás, son ahora factores en su vida.

Pero de esos dos, después de la caída, ¿cuál predomina? ¿Cuál lo gobierna? ¿Cuál lo domina? Es el conocimiento del mal, queridos amigos. Es el conocimiento del, ¿qué? El conocimiento del mal. Sin embargo, aún después de la caída, el hombre todavía tiene una conciencia, la cual es parte del conocimiento del bien, que le molesta cuando hace algo incorrecto, y eso le causa que desee hacer y ser mejor de lo que es. Pero aunque todavía tiene vestigios del carácter de Dios, ¿tiene él el poder para verdaderamente ser mejor? ¿Lo tiene, en su condición caída? No. “Separados de Mí”, ¿qué? “Nada podéis hacer”. {Juan 15:5} Nada. Y Satanás estaba tan entusiasmado cuando logró reemplazar el trasunto del carácter de Dios, la ley de amor, con el trasunto de su propio carácter, la ley del egoísmo, y lograr que ése fuera el principio dominante y motivador en la naturaleza del hombre. Estaba entusiasmado. Pero observen cuidadosamente. No estaba satisfecho con haber logrado sólo esa hazaña. Se propuso aún remover los vestigios de la imagen de Dios de la naturaleza humana. Se propuso borrar la gloria en su totalidad. Y ésas han sido sus intenciones desde entonces. Y logró hacerlo en diez generaciones en la raza entera con la excepción de ocho. Y ha seguido logrando su obra desde entonces… con la excepción de cada uno en este lugar, espero.

¿Y cómo lo ha estado haciendo? ¿Cómo está activamente deteriorando los vestigios de la imagen de Dios en el hombre? Borrando los vestigios de la ley de Dios del corazón del hombre ¿Me escucharon? ¿Cómo está deteriorando los vestigios de la imagen de Dios en el hombre? Borrando los vestigios de la ley de Dios del corazón del hombre. ¿Y cómo lo hace? Escuchen. La Publicación de los Manuscritos, Tomo 9, página 229 (del inglés): “La ley de Dios fue una vez escrita en los corazones de los hombres y mujeres. Pero los pecados acariciados debilitaron y casi borraron esa escritura. Las impresiones hechas por el pecado gradualmente desgastaron las impresiones de la ley”. ¿Cómo logra que borremos aún los vestigios de la ley de Dios de nuestra conciencia? Logrando que nosotros deliberadamente elijamos, ¿qué? {El pecado} El pecado. Y cada vez que hacemos eso, cada vez que quebrantamos nuestra conciencia, ¿qué ocurre? ¿Qué ocurre? Vamos, ¿qué ocurre? Se endurece. Se enmudece… hasta que finalmente, ¿qué? No podremos escucharla más. Y eso amigos, es el pecado imperdonable. {Mt 12:31} ¿Entienden lo que acabo de explicar? Ése es el pecado imperdonable. {5T 634.1} Y ésa es su meta para cada uno de nosotros en este lugar. Eso es lo que está tratando de hacer. Por favor no cooperen con él en este proceso. ¡Por favor no cooperen con él en este proceso! Por su propio bien, les imploro, pero especialmente por amor a Cristo… Quien pagó un precio infinito para restaurar en nosotros Su imagen. Permítanle hacerlo, por favor.

Cierro con esta historia conocida. Se encuentra en 1 Samuel 4, versículo 21. Los hijos de Elí en desobediencia se han llevado el arca del pacto a la batalla en contra de los filisteos. Esperaban que les trajera la victoria, así como un amuleto de buena suerte. Habían escuchado las historias acerca de lo que el arca de Dios había hecho en el pasado y, esperaban que lo hiciera otra vez. Pero había un gran problema. La ley estaba sólo en el arca. No estaba en sus corazones. Y entonces Dios no podía pelear juntamente con ellos ni por ellos. ¿Y qué ocurrió en el campo de batalla ese día? ¿Qué ocurrió? Perdieron la batalla. También perdieron sus vidas. ¿Pero fue eso todo lo que perdieron? Perdieron el arca. Y queridos amigos, ni ustedes ni yo podemos apreciar cuán devastador fue eso para los hijos de Israel. No podemos ¿Por qué? Porque no entendemos cómo toda su identidad personal, todo su valor personal estaba vinculado con el hecho de que Dios les había confiado Su ley. En su opinión, eso era lo que los hacía superiores a todos los demás. Y ahora su peor enemigo les había quitado la ley en batalla. Eran noticias terribles.

Y enviaron a un mensajero a darle las noticias a Elí. Y viene. Y cuando Elí se entera, ¿qué ocurre? Se cae y se muere. Es abrumador. Pero el trabajo del mensajero no ha terminado aún. Debe informarles a las esposas de la muerte de los dos muchachos. Y siempre me he sentido mal por una de las esposas en particular, porque estaba en pleno parto, trayendo al nieto de Elí a este mundo, al hijo de uno de los muchachos. ¿Y espera el mensajero un momento más oportuno? No, irrumpe en la tienda y le da la noticia a esta pobre mujer que estaba en pleno parto. Y es tan abrumador que se muere dando a luz. Pero antes de morir, ¿qué hace? ¿Qué hace? Nombra al hijo según las circunstancias de su nacimiento… de una típica manera hebrea; los hebreos hacían esto a menudo. ¿Qué nombre le dio? Leámoslo en 1 Samuel capítulo 4, versículo 21: “Y llamó al niño Icabod, diciendo: ¡Traspasada es la gloria de Israel!” ¿Qué palabra clave escucharon en esa oración? Gloria. ¿Qué significa gloria? Carácter. Ahora, por favor observen algo profundamente significativo. Cuando Moisés dijo en el monte Sinaí, “Te ruego que me muestres tu gloria”, {Éx 33:18} ¿saben cuál es la palabra hebrea que se traduce como “gloria”? Es “cabod”. Es, ¿qué? Es “cabod”. ¿La escuchan en el nombre “Icabod”? La “I” es simplemente la negación en el idioma hebreo. “I” significa “no” o “ninguno.” “No gloria” es lo que el niño fue nombrado. Es por eso que inmediatamente después de nombrar al niño Icabod, nos dice, ¿qué? ¡Traspasada es la gloria de Israel! ¿Por qué? Porque el arca de Dios había sido capturada y porque su suegro y su esposo, ambos estaban muertos.

Pero por favor observen, en el siguiente versículo tenemos una repetición. Pero en esta ocasión sólo se da la razón más importante por la partida de la gloria ¿Cuál es? Y ella dijo: “Traspasada es la gloria de Israel; porque ha sido tomada el arca de Dios”. Tenemos una repetición, queridos amigos, y cuando las Escrituras repiten algo es porque es, ¿qué? Importante. ¿Se dan cuenta de la profunda verdad espiritual que hay aquí? ¿Se dan cuenta del objeto de la lección? ¿Por qué se había ido la gloria? Porque el arca había sido capturada. ¿Pero qué había en el arca? La ley de Dios, que es el trasunto de… Su carácter, el cual es Su gloria. Por supuesto, cuando el enemigo logró sacarles la ley de Dios de lo más santo, Icabod fue el resultado. La gloria fue traspasada.

Y hermano, hermana así fue precisamente cuando el enemigo de nuestra alma sacó la ley de Dios de lo más santo de este templo corporal. Y la sustituyó con, ¿qué? Con la ley de egoísmo. ¿Qué ocurrió? “Icabod” ocurrió. La gloria fue traspasada. Y por 6,000 años, la raza humana se ha estado desplomando de degradación en degradación a la semejanza del carácter satánico. Ésas son las malas noticias. Ahora siguen las buenas noticias. Por eso deben regresar mañana de noche. Queridos amigos, la esencia de las buenas noticias se encuentra en una promesa ¿Y cuál es esa promesa? Es la promesa del nuevo pacto. ¿Y qué dice? “Escribiré mi ley en sus corazones y en sus mentes”. {Jer 31:33} Dios ha creado un plan, por el cual la ley pueda una vez más ser restaurada en lo más santo y convertirse en el poder gobernante, en el principio, el espíritu, que dicta la naturaleza humana. {Amén} Y podemos ser cambiados de gloria en gloria a través del plan de salvación. Una vez más podemos cumplir nuestro destino ordenado por Dios cancelado por el pecado, pero ahora rescatado con sangre. {Amén} Por favor regresen, y estudiemos juntos ese plan. ¿Nos ponemos de pie para cerrar con una oración?

Padre nuestro que estás en los cielos, te agradezco tanto por ayudarnos a entender las malas noticias. Nos ha preparado para apreciar aún más y aceptar fervientemente las buenas noticias. Tráenos de regreso mañana de noche para continuar con nuestro estudio de cómo podemos ser cambiados, a pesar de la caída, a través del plan de salvación de gloria en gloria. Es nuestra oración en el nombre de Jesús. Amén. Que Dios los bendiga amigos, Dios los bendiga.

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