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Se dice que el desarrollo del carácter es la obra más importante que jamás haya sido confiada a los seres humanos. Durante la siguiente hora exploraremos tanto nuestro privilegio como nuestra responsabilidad de asemejarnos al carácter de Cristo. Acompáñenos en esta poderosa hora de renovación personal mientras el Pastor Stephen Wallace nos lleva “De Gloria en Gloria”.

Buenas tardes, amigos. Me da gusto verles aquí esta tarde. Gracias por haberse comprometido al estudio de la palabra de Dios, lo cual se manifiesta con su presencia. He estado esperando este momento para seguir estudiando con ustedes. Nuestra serie se titula “De Gloria en Gloria”, un seminario sobre los principios del desarrollo de un carácter cristiano. Estamos estudiando juntos la obra más importante que jamás haya sido confiada a los seres humanos. ¿Y cuál es esa obra? La construcción del carácter. La Educación, página 225 (del inglés). Es la primera cita en sus copias. “La construcción del carácter es la obra más importante que jamás haya sido confiada a los seres humanos; y nunca antes ha sido su estudio diligente tan importante como ahora”. ¿Por qué es tan importante ahora? ¿Están listos? Porque el Rey viene pronto. Oh, no estaban listos. Les voy a dar una segunda oportunidad. ¿Por qué es tan importante ahora? Porque el Rey viene pronto. {Amén} Sin duda alguna. Yo lo creo, amigos. Cuánto lo creo.

Están ocurriendo tantas cosas a nuestro alrededor. De hecho, hoy se está llevando a cabo un evento muy importante del cual quisiera hablar, pero tengo que resistir. Pero hoy se está cumpliendo una profecía. Estamos llegando a la meta, queridos amigos. Por favor dense cuenta de eso. Pero hay tanto que hacer. Tenemos que predicar el evangelio a toda nación, tribu, lengua y pueblo, {Apoc 14:6} y tenemos que preparar nuestras propias vidas. {Apoc 14:7} Pero el cumplimiento exitoso de ambas tareas depende de lo mismo, ¿no es así? ¿Y de qué depende? Del desarrollo de un carácter que se asemeje al de Cristo. ¿Por qué? Porque no podemos ser ni testigos eficaces del Rey, ni ciudadanos idóneos para el reino, a menos que seamos como Cristo en carácter.

Anoche batallamos con unas noticias bastante desoladoras, la terrible consecuencia que la caída del hombre tuvo sobre la naturaleza humana. Y de qué forma esto lo incapacitó completamente para cumplir su destino ordenado por Dios. ¿Y cuál era su destino ordenado por Dios? Isaías 43:7 ¿Qué dice nuestro Creador de nosotros? “Todos los llamados de mi nombre; para gloria mía los he creado”. No somos el producto del tiempo ni estamos aquí por casualidad, no estamos aquí por accidente, sólo para comer, beber, y estar alegres porque mañana nos morimos. Oh no. Somos la obra de las manos de un Dios Creador personal, quien nos creó con un propósito alto y santo: para revelar Su gloria, para decirle al universo entero cosas hermosas y verdaderas respecto de quién es Él; particularmente para revelar Su carácter. Ya que el término bíblico, para los que nos acompañan por primera vez, el término bíblico de carácter es, ¿qué? Gloria. De modo que cuando la Biblia nos dice que Dios nos creó para Su gloria, nos está diciendo que nos creó para revelar Su carácter. Habíamos de reflejar ese carácter infinitamente glorioso al universo entero, para que todos pudieran sacar conclusiones hermosas y precisas respecto de quien es Él. Ya que fuimos creados a Su imagen, {Gn 1:26} según Su semejanza, en todas las dimensiones de nuestro ser. ¿Y qué más hizo Dios para capacitarnos para cumplir nuestro destino? Escribió en cada nervio, cada fibra, cada facultad de nuestro ser Su, ¿qué? {Ley} Su ley. {RH, Nov 12, 1901 par. 4}

Pero las malas noticias con las que anoche tuvimos que luchar son que al momento de la caída, el egoísmo sustituyó al amor. {SC 17.1} El amor es la ley de Dios que estaba escrita en las tablas de carne del corazón del hombre: cada nervio, cada fibra, cada facultad de su ser. Pero cuando cayó, el egoísmo, la ley de Satanás, sustituyó al amor. Se convirtió en el principio dominante y motivador escrito en las tablas de carne del corazón del hombre, ciertamente en cada nervio, cada fibra, cada facultad de su ser. Es por eso que toda su naturaleza, todas sus facultades fueron pervertidas.

Antes de la caída eran ejercitadas exclusivamente para gratificar y glorificar a Dios. Pero a causa de que el egoísmo sustituyó al amor, ahora, después de la caída, son ejercitadas exclusivamente para gratificar y glorificar al yo. Un serio desvarío moral radical en la naturaleza humana a causa de la caída, el cual se llama depravación. Y a causa de este desvarío moral, a causa de este cambio fundamental en el centro de su ser, cuando el egoísmo sustituyó al amor el hombre se incapacitó completamente para revelar la gloria de Dios.

De hecho, se capacitó para revelar el carácter de, ¿quién? De Satanás. Pues ahora es gobernado por el mismo principio, el mismo espíritu, la misma ley que gobierna el corazón de Satanás: el egoísmo. Y por naturaleza, lo único que el hombre puede desarrollar es una semejanza al carácter satánico, queridos amigos. “Alabo a Dios por su gracia”. ¿Qué dicen ustedes? {Amén} Pero debemos entender cómo somos por naturaleza para que podamos apreciar cómo podemos ser a través de Su gracia. Por eso tuvimos que lidiar con las malas noticias, para que pudiéramos apreciar aún más las buenas noticias. Recuerden, las buenas noticias son tan buenas como las malas noticias son malas.

Debemos experimentar un fundamental cambio radical: el reverso de lo que ocurrió al momento de la caída, si vamos a asemejarnos a Cristo en carácter. Al momento de la caída, el egoísmo sustituyó al amor, pero por gracia, alabado sea Dios, el amor puede sustituir al egoísmo. ¿Amén? {Amén} Una vez más podemos ser dominados por el espíritu, la ley, el principio de amor, que gobierna precisamente el corazón de Dios. Y el plan de Dios fue desarrollado para que ese cambio fuera posible.

Esta noche vamos a hablar de las buenas nuevas. Y me da mucho gusto que hayan regresado, porque me hubiera sentido tan mal si sólo me hubieran permitido hablarles de las malas noticias, y no me hubieran permitido hablarles de las buenas noticias. Y varios de nuestros estudios siguientes tratarán de lo que Dios ha hecho para revertir todo lo malo que ocurrió en la caída del hombre. Éste fue sólo un repaso rápido para ponerlos al día y para enfocar nuestras mentes en el canal que hemos estado prosiguiendo.

Pero antes de continuar con material nuevo, ¿para qué debemos pausar, queridos amigos? Debemos pausar para hacer, ¿qué? Para personalmente invitar al Espíritu de Dios a entrar en nuestro corazón. ¿Por qué? Porque lo espiritual sólo… se discierne espiritualmente. {1 Cor 2:13-14} Por favor nunca sean tan arrogantes, que al abrir la palabra de Dios no abran primero su corazón para invitar al Espíritu Santo a entrar, para que les dé la capacidad sobrenatural para conocer la verdad.

¿Y qué significa en realidad conocer la verdad? ¿Recuerdan esos tres pasos? Alguien anímeme. Significa (1) captarla con el intelecto, (2) abrazarla con las emociones, y más importante aún, (3) someter a ella la voluntad. Solamente al hacer eso, podemos conocer la verdad al punto de experimentar su poder liberador y santificador en nuestras vidas. Y eso es lo que todos ustedes quieren hacer, ¿verdad? {Amén} Esta noche quieren más que un simple ejercicio intelectual, ¿no es así? Quieren experimentar un cambio transformador, ¿cierto? {Amén} Quieren asemejarse más a Jesús como resultado de haber estudiado Su palabra, ¿no es así? {Amén} Así puede ser, queridos amigos, por el poder y la bendición del Espíritu Santo.

Dios desea dárnoslo. Pero por más que Él quiera dárnoslo, no puede a menos que nosotros, ¿qué? Lo pidamos. La economía del cielo funciona bajo el mismo principio, “Pedid y se os dará”. {Mt 7:7} Nosotros no lo merecemos. Pero alabado sea Dios, porque Cristo Jesús sí lo merece, y está preparado para dárnoslo como un regalo. Pero nunca se lo dará a nadie a la fuerza, Él no cruza esos límites; Él no hace eso. No quebranta el libre albedrío del agente humano. Es por eso que debemos ir a la puerta de nuestro corazón, abrirla, y decir: entra. Entra, Huésped celestial. Entra y cena conmigo. En la persona de tu Espíritu, dame esa sed y hambre, y ayúdame a digerir y asimilar el Pan de vida, para que sea nutrido y fortalecido en mi ser espiritual. Entra ¿Lo invitarían para que haga eso? Y al orar, ¿podrían acordarse de este hermano suyo? Esta noche necesito una ayuda especial al continuar con este estudio. Pasemos unos momentos de rodillas.

Padre nuestro que estás en los cielos, en el nombre de Cristo Jesús, el Señor nuestra Justicia, vengo ante Tu presencia con seguridad. Con una seguridad que está basada en el mérito de mi Intercesor, no en el mío. “El Cordero que fue inmolado es digno”. Es mi oración que me veas escondido en Él. Y vengo a pedirte que seas bondadoso con nosotros, y que derrames tu Santo Espíritu sobre nosotros. Queremos llegar a entender la verdad más plenamente que en el pasado, al punto de experimentar su poder liberador y santificador en nuestras vidas. Pero no podemos a menos que nos bendigas con el Espíritu de Verdad. Y Padre, especialmente a mí, ya que tengo el privilegio inmerecido de dirigir el estudio de tu Palabra, necesito de una manera especial tu Santo Espíritu. Por favor toma posesión de mí, en cuerpo, mente y alma. Soy tuyo por creación, por redención y por mi propia decisión. Por favor úsame como un canal de bendición de verdad. Que la verdad que puedas decir a través de mí no sólo se capte con el intelecto, sino que también se abrace con las emociones y que la voluntad de cada uno de los aquí presentes se someta a ella, para que nuestras vidas sean transformadas. Aseméjanos, por el Espíritu de Verdad, mucho más a Él que es la Verdad. Lo pedimos en Su nombre. Amén.

Estamos en la página 13 de sus copias, y espero que hayan puesto la siguiente entrega en los cuadernos que tienen. Hay una cita que es un poco más larga de lo que comúnmente incluyo, pero es una revelación tan maravillosa de parte de la veedora de nuestros días. La veedora, éste es un nombre antiguo para profeta, uno que puede ver cosas que la mayoría de nosotros no puede ver, porque se les ha dado una vista espiritual especial. Escuchen esta descripción de lo que estaba ocurriendo en el cielo cuando el hombre pecó. Es extraordinaria. Y también resume la consecuencia del pecado en la naturaleza humana.

Se encuentra en Signs of the Times, 13 de febrero, 1893: “Cuando el hombre pecó, todo el cielo se llenó de pesar; pues al ceder a la tentación, el hombre se convirtió en el enemigo de Dios, en un participante de la naturaleza satánica”. Pausemos. Tengo que decir esto: ¿Cómo se había convertido el hombre en un participante de la naturaleza satánica? El egoísmo había sustituido al amor, el mismo espíritu que motiva la naturaleza de Satanás se convirtió en el espíritu que motiva la naturaleza del hombre. Por lo tanto el hombre se convirtió en un participante de la naturaleza satánica. De regreso a la cita: “La imagen de Dios, a cuya semejanza había sido creado, se empañó y distorsionó. El carácter del hombre estaba en desarmonía con el carácter de Dios; pues a través del pecado el hombre se volvió carnal, y los designios de la carne son enemistad contra Dios, porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden”. {Rom 8:7} Pausemos. ¿Por qué es que el corazón carnal no puede sujetarse a la ley de Dios? Porque está sujeto a, ¿cuál ley? A la ley de Satanás, la ley de egoísmo. Está tiranizado por ella. Sigamos leyendo: “Parecía no existir escapatoria para aquellos que habían quebrantado la ley. Los ángeles suspendieron sus himnos de alabanza. Por todos los ámbitos de los atrios celestiales, había lamentos por la ruina que el pecado había causado. En desarmonía con la naturaleza de Dios, desobedeciendo a las demandas de su ley, nada sino la destrucción estaba delante de la raza humana. Puesto que la ley divina es tan inmutable como el carácter de Dios, no podía haber esperanza para el hombre a menos que, en alguna forma, se pudiera idear algo por lo cual pudiera ser perdonada su transgresión, renovada su naturaleza y restaurado su espíritu para reflejar la imagen de Dios. El amor divino había concebido un plan tal”. {Amén} Oh, ¡alabado sea Dios por esa última pequeña oración! ¿Amén? {Amén} ¡Alabado sea Dios por tal plan! Fue ideado en el corazón y mente de Dios desde la eternidad pasada, y fue infinitamente costoso, pero sí hay tal plan, amigos míos.

¿Y cuál es su propósito? Escuchen la siguiente declaración. Resume el propósito entero del plan de salvación extraordinariamente bien. La Educación, páginas 15 y 16: ”Con infinito amor y misericordia había sido trazado el plan de salvación y se le otorgó una vida de prueba”. Pausemos. Se le otorgó a, ¿quién? a Adán. Pero recuerden, ¿quién es Adán? La humanidad. Y todo lo que Dios hizo por Adán, lo hizo por todos nosotros porque todos estábamos comprendidos e incluidos en y con él. Ustedes recuerdan el estudio de anoche. ¿Cuál es el propósito de este plan? ¿De este tiempo de prueba? Sigamos leyendo. “La obra de la redención debía restaurar en el hombre la imagen de su Hacedor, devolverlo a la perfección con que había sido creado, promover el desarrollo del cuerpo, la mente y el alma, a fin de que se llevase a cabo el propósito divino de su creación”.

¿Cuál es el propósito entero del plan de salvación, amigos? Es devolver al hombre a la perfección con que había sido creado, y restaurar en él la imagen de su Hacedor, la cual comprendía todo su ser, y es por eso que había de promover el desarrollo del cuerpo, la mente y el alma. En todas las dimensiones de nuestro ser, fuimos creados a semejanza de Dios, llevamos Su imagen. El pecado mancilló y casi borró la semejanza divina en todas las dimensiones de nuestro ser. Pero el plan de salvación fue ideado para restaurar la semejanza de Dios en todas las dimensiones de nuestro ser. ¡Alabado sea Dios por tal plan!

Observen cómo el apóstol Pablo declara tan sucintamente el propósito del plan de salvación. Está registrado en 2 Tesalonicenses 2:13 y 14. Aquí tenemos un pasaje extraordinario; encapsula muy sucintamente todo el plan de salvación. Pero lo que en realidad quiero subrayar es el propósito de ese plan. Sigamos; versículo 13, “Pero nosotros debemos dar siempre gracias a Dios respecto de vosotros, hermanos amados por el Señor, de que”, aquí viene la breve sinopsis de todo el plan de salvación: “De que Dios os haya escogido desde el principio para salvación, mediante la santificación por el Espíritu y la fe en la verdad, a lo cual os llamó mediante nuestro evangelio”. Qué resumen extraordinario de todo el plan de salvación, pero escuchen, aquí viene el propósito ¿Cuál es? “Para alcanzar la gloria de nuestro Señor Jesucristo”. A ver alumnos, usen su clave ¿Qué palabra acaban de escuchar? {Gloria} Gloria. Y cuando escuchamos gloria necesitamos pensar en, ¿qué? {Carácter} Carácter. Así que les pregunto, según el apóstol Pablo, ¿cuál es el propósito entero del plan de salvación? Es el de obtener una vez más, ¿qué? El carácter de nuestro Señor y Salvador, Cristo Jesús. A la luz de esto, ¿se dan cuenta queridos amigos, cómo la construcción del carácter es verdaderamente la obra más importante que jamás haya sido confiada a los seres humanos?

Ciertamente es el propósito entero del plan de salvación; siendo cambiados de gloria en gloria, creciendo de una etapa de desarrollo del carácter a otra, lo cual quiere decir de gloria en gloria, no es algo opcional para el cristiano, ¿o sí? Es la esencia, el corazón, el meollo de lo que significa ser cristiano. Por favor dense cuenta de eso. El propósito entero del plan de salvación es de alcanzar la gloria de nuestro Señor Jesucristo. Ahora, este plan ideado en el corazón de Dios en la eternidad pasada, se implementó cuando llegó el tiempo, como dicen las Escrituras: “cuando vino el cumplimiento del tiempo”, {Gál 4:4} al enviar al hijo de Dios a una misión doble. Tomen nota de esto por favor; para eso es el margen. El plan de salvación fue implementado cuando vino el cumplimiento del tiempo al enviar al hijo de Dios a una, ¿qué? A una misión doble. ¿Cuál era esa misión doble?

Número uno: Fue enviado para revelar la gloria de Dios al hombre.

Número dos: Fue enviado para restaurar la gloria de Dios en el hombre.

¿Captaron? Insisto en que eso resume, ciertamente comprende, todo lo que el Padre envió a Cristo a hacer. Ciertamente comprende todo el plan de salvación. Una vez más, ¿cuál es la misión doble? El Hijo fue enviado para revelar la gloria de Dios al hombre, y, ¿qué? Restaurar la gloria de Dios en el hombre. Ahora, algunos de ustedes pueden estar diciendo, “Bueno yo pensé que el Hijo fue enviado para morir por nuestros pecados”. Sí claro, absolutamente; pero eso es parte de la revelación de la gloria de Dios al hombre ¿Amén? La gloria de Dios es Su carácter y Él proclamó eso cuando proclamó Su nombre. “¡Jehová! ¡Jehová! fuerte”, ¿qué? “misericordioso y piadoso; tardo para la ira, y grande en misericordia y verdad; que guarda misericordia a millares, que perdona la iniquidad, la rebelión y el pecado, y que de ningún modo tendrá por inocente al malvado, que visita la iniquidad…” {Éx 34:6-7} Cristo, en la cruz, revela no sólo la misericordia de Dios, sino también, ¿qué? La justicia de Dios. Dios no sólo absuelve al culpable, también lo perdona. ¿Cómo? ¿Sobre qué base? Habiendo imputado, en la cruz, su culpa sobre el que no tenía culpa. Y porque Él murió por nuestros pecados, ahora podemos vivir a causa de Su Justicia. ¿Amén? {Amén} De modo que todo lo que Cristo hizo, lo hizo para revelarnos la gloria de Dios.

Pero queridos amigos, Él nos reveló la gloria de Dios, para poder restaurar la gloria de Dios en nosotros. ¿Amén? {Amén} Por favor entiendan que el propósito de la revelación es para hacer posible la restauración. Y ciertamente la restauración depende de la revelación. ¿Por qué? Bueno, sólo al contemplar podemos ser cambiados. Él tenía que revelarnos la gloria de Dios para que pudiéramos contemplarla, y de ese modo ser cambiados de gloria en gloria a la semejanza de lo que contemplamos. ¿Se dan cuenta de eso? Si no hubiera revelación, no podría haber restauración. El plan doble, revelación-restauración, es donde tenemos que enfocar nuestra atención en este momento. Primero quiero que veamos la etapa de la revelación, y probablemente el resto de nuestro seminario se tratará de la etapa de la restauración, y cómo podemos cooperar con ella ¿Está bien? Acabamos de ver un breve presagio de lo que viene. La Etapa de la Revelación.

En ese contexto, tomen nota de 2 Corintios 4:6. 2 Corintios 4:6: “Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz de Jesucristo”. Oh, eso me gusta. Escucharon nuestra palabra clave, ¿verdad? Por favor capten este cuadro. El planeta tierra y la raza humana están en una condición anochecida por el pecado. Estamos en una oscuridad densa, como lo dijo el profeta Isaías en Isaías 60. Recuerden nuestro estudio sobre ese pasaje. Y estamos perdidos, y la única manera en la que vamos a encontrar una relación salvadora con Dios otra vez, es teniendo una luz que ilumine nuestro camino. ¿Y qué hace Dios en su infinita misericordia? Envía a su Hijo a ser esta Luz. “Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones”. ¿Y qué es esta luz? “Para iluminación del conocimiento de”, ¿qué? “La gloria de Dios” ¿Qué es eso? El carácter de Dios. ¿Dónde? “En la faz de Jesucristo”. Fue para hacer eso por la raza humana que Jesús fue enviado por el Padre. Para revelar Su carácter. La luz de Su hermoso carácter.

Aquí dice “En Su faz”. Ahora, eso es interesante porque el carácter humano se revela especialmente en la cara humana. Su vida entera, por supuesto, fue una revelación de Su carácter, pero es en el semblante que el carácter se revela particularmente. Ahora, Dios envió a Su Hijo para que revelara esa gloria, y el Hijo envió a Su Espíritu para que restaurara esa gloria, y para que fuera posible que el hombre viera esa gloria. Lo espiritual sólo, ¿qué? Se discierne espiritualmente. Y el hombre natural no era capaz de ver la luz de la revelación gloriosa del carácter de Dios en la faz de Jesús. Entonces Jesús envía Su Espíritu, para que nosotros pudiéramos tener ese discernimiento espiritual, esa capacidad sobrenatural para ver la luz. Y el mismo Espíritu que nos da la capacidad de contemplarla, también, ¿qué? Nos cambiará a semejanza suya restaurándola en nosotros.

El Deseado de Todas las Gentes, página 341 (del inglés): “Su Espíritu desarrollará en el hombre todo lo que ennoblece el carácter y dignifica la naturaleza. Regenerará al hombre para la gloria de Dios, en cuerpo, alma y espíritu”. ¿Ven una vez más al hombre entero incluido? Hemos de glorificar a Dios aún en nuestros, ¿qué? Nuestros cuerpos. {1 Cor 6:19-20} Sigamos leyendo: “Porque no nos ha dado Dios el espíritu de temor, sino el de fortaleza, y de amor, y de templanza”. 2 Timoteo 1:7. “Él nos ha llamado para alcanzar la gloria, guión”, ¿qué? “el carácter”. Yo no agregué eso. La pluma inspirada, el comentario inspirado lo agregó. “De nuestro Señor Jesucristo; nos ha llamado a ser hechos conforme a la imagen de su Hijo”. Eso se encuentra en 2 Tesalonicenses 2:14 y Romanos 8:29. Ahora, el Padre envió al Hijo para que revelara la gloria, el Hijo envía al Espíritu para restaurar la gloria.

¿Cuál es nuestro papel cooperativo en todo este proceso? Es contemplar la gloria ¿Lo recuerdan? Nuestro texto clave, 2 Corintios 3:18. ”Por tanto, nosotros todos, mirando a cara descubierta como en un espejo la gloria del Señor, somos”, ¿qué? “transformados de gloria en gloria en la misma imagen, como por el Espíritu del Señor”. Queridos amigos, la restauración no puede llevarse a cabo, a menos que contemplemos la revelación. Y es precisamente por esta razón, que Dios envió a Su Hijo, para que revelara Su gloria al hombre: para que pudiera captar la atención del hombre, para que el ojo de su mente se dirigiera a la revelación, y de esa manera poder restaurar en él la gloria contemplada en Cristo Jesús. Es por eso que Dios envió a Su Hijo.

Ahora… tengo una pregunta; analicemos esto juntos. Si es esencial contemplar la revelación de la gloria de Dios en Cristo para que la restauración se lleve a cabo en nosotros, ¿cómo era la gente restaurada de gloria en gloria antes de que Cristo viniera a revelar esa gloria? ¿No es ésa una pregunta legítima? ¿No hubo acaso un período de tiempo en que la raza humana tenía la necesidad urgente de ser transformada de gloria en gloria antes de que Cristo viniera a revelar esa gloria? ¿Acaso no existió ese período de tiempo? Claro, de hecho fue de 4,000 años ¿Verdad? 4,000 años después de la caída, Cristo se encarnó para revelar la gloria de Dios al hombre. Mi pregunta es, ¿cómo era la gente cambiada de gloria en gloria antes de eso? Antes de la encarnación, ¿cómo? Bien, escuché una respuesta legítima ¿La escucharon? “El santuario y sus servicios”.

¿Se acuerdan de nuestro estudio de las siete maneras por las cuales Dios revela Su gloria? ¿Cuál era una de ellas? El santuario y sus servicios. Las Escrituras dicen que el santuario estaba lleno de la gloria de Dios. {Ez 10:4} David dice que quiere ir al templo porque ahí es donde mora la gloria de Dios. {Sal 63:2} Sí, al contemplar la gloria de Dios como se revela en el santuario y sus servicios, antes de la encarnación, el hombre era cambiado de gloria en gloria a semejanza de lo que contemplaba.

Pero esperen un momento ¿Acaso no hubo un período de tiempo antes del establecimiento del santuario y sus servicios? ¿Cómo eran cambiados antes del establecimiento del santuario y sus servicios? ¿Cómo eran cambiados de gloria en gloria? Tenían que contemplar la gloria. Ésa es la única manera en la que podemos ser cambiados ¿Cómo? La naturaleza, bien. Pero ¿es ésa una revelación suficiente para salvarnos? No, porque está empañada y distorsionada y manchada a causa del pecado. Tiene que haber no sólo una revelación natural, también tiene que haber una revelación sobrenatural. De modo que, ¿cómo eran los hombres cambiados antes del establecimiento del santuario y sus servicios? Bueno, el trasunto del carácter de Dios, el cual fue dado en el Sinaí, pero eso ocurrió significativamente después; de hecho, poco antes del santuario y sus servicios. Bien… Bien. Escuché la respuesta que estaba buscando. ¿La escucharon? A través del sistema de sacrificios. El sacrificio del cordero ¿Amén? {Amén}

Queridos amigos, quiero que vayamos a mi texto favorito, uno de mis textos favoritos. Diré que es uno de mis textos favoritos. Se encuentra en Génesis 3:21. Génesis 3:21: “Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles, y los vistió”

Puedo leer sus pensamientos “¿Texto favorito? ¿Qué le pasa a este hombre? ¿Cómo puede ser ése el texto favorito de alguien?” Vamos, eso era lo que estaban pensando, ¿acaso no? Oh, queridos amigos, ése es un texto profundamente hermoso. Pero su hermosura no yace en la superficie, ¿verdad? Pero así son las Escrituras. Por favor no se conformen con leer simplemente lo que está en la superficie. Pídanle a Dios discernimiento espiritual para que les ayude a ver lo que en realidad se está comunicando por medio de esas palabras. ¿Me permiten compartir con ustedes por qué es éste mi texto favorito, o uno de ellos? ¿Están listos para eso?

Queridos amigos, quiero que vean, cómo es que desde el principio, ciertamente desde el mismo día en que el hombre pecó, Dios dio una revelación sobrenatural de Su gloria, Su carácter. ¿Están listos? Dóblense las mangas, nos vamos a mover rápidamente. El Señor Dios hizo vestimentas de piel para Adán y su esposa, y los vistió. Evidentemente necesitaban ropa ¿Por qué? Bueno, porque estaban, ¿qué? {Desnudos} Bueno, no, no lo estaban. Estaban vestidos pero con unas vestimentas inadecuadas. ¿Qué eran? {Hojas de higuera} Hojas de higuera. ¿Por qué estaban vestidos con hojas de higuera? Porque estaban… desnudos antes de ponerse las hojas de higuera. ¿Los creó Dios desnudos? Los creó vestidos de luz, una vestimenta de luz. {LDE 249.2} Estaban hechos a la imagen de Dios y las Escrituras dicen específicamente que Dios está vestido de luz. {Sal 104:2} ¿Cuál era la fuente de esta luz? Síganme rápidamente. El Espíritu de Dios moraba plenamente en ellos. ¿Me están siguiendo? Y la presencia moradora de la plenitud del Espíritu de Dios se manifestaba en un aura de luz, que envolvía al templo corporal.

Muy similar a lo que ocurría cuando el tabernáculo en el suelo del desierto Sinaí se llenaba de la presencia moradora de Dios. ¿Cómo podían saber los hijos de Israel que Dios estaba ahí? Porque estaba envuelto con la shekinah, la gloria que emanaba del tabernáculo. ¿Me están siguiendo? Lo mismo ocurre con el tabernáculo humano, el tabernáculo humano que Dios creó, con el deseo de llenarlo con su presencia, el cual llenaba, ciertamente podía porque estaba sin pecado cuando lo creó.

Ahora, Dios creó a la humanidad con libre albedrío, ¿no es así? Hemos tratado ese punto anteriormente. Y ése fue un riesgo que Dios corrió. Pero estaba dispuesto a arriesgarse, porque sólo podría estar conforme con un amor que proviniera del libre albedrío de sus criaturas. Y si de verdad se ponen a pensar, eso es lo único con lo que nosotros también nos conformamos. ¿Cuánto nos agradaría tener un robot que pudiéramos programar para que cada mañana al levantarse dijera diez veces “te amo, te amo, te amo, te amo”. ¿De verdad nos haría sentir bien algo así? No ¿Por qué? Porque ese robot no podría hacer nada más. ¿Se dan cuenta queridos amigos? El único amor que de verdad nos satisface es el amor del libre albedrío. Y así también es con Dios. Y para que los seres humanos fueran capaces de amarlo con el amor del libre albedrío, tuvo que darles libre albedrío. Pero cuando les dio libre albedrío, por favor entiendan algo muy importante aquí, también les aseguró que respetaría su decisión.

Ahora, esto es crucial. Fundamentalmente, ésta es la justicia. La justicia dice, “Todo lo que el hombre sembrare, eso también segará”. {Gál 6:7} Y amigos, es imperativo que tengamos esa garantía si de verdad vamos a tener libre albedrío. ¿Qué tal si Dios dijera lo siguiente? “Escuchen, les doy el poder de elegir, pueden elegir lo que quieran, pero no estoy seguro que voy a permitir que lo tengan”. Eso no serviría de nada. Eso sería una farsa. Así que cuando Dios nos dio libre albedrío, dijo, “Escuchen, por favor tómenlo con seriedad. Y ejercítenlo cuidadosamente, porque respetaré su decisión”. ¿Lo están captando? Y ésa es la única manera en la cual de verdad podemos tener libre albedrío.

Ahora, Dios le dio al hombre una opción para probar su carácter, para probar su lealtad, y también para ayudarle a desarrollar carácter. ¿Cuál fue? Sólo un árbol en el centro del jardín, llamado el árbol de la ciencia del bien y del mal. Él no debía comer de ese árbol. Y Dios dijo, “porque el día que de él comieres, ciertamente”, ¿qué? “morirás”. {Gn 2:17} Ustedes conocen la historia. Ahora no puedo entrar en detalles. Me gustaría. Pero, ¿qué eligieron? Comer del árbol. Por lo tanto, ¿qué eligieron? Vamos, sigan. Eligieron, ¿qué? Eligieron la muerte.

A propósito, ¿había algo arbitrario cuando Dios dijo, “porque el día que de él comieres, ciertamente morirás”? No ¿Por qué? Porque elegir comer de ese árbol, capten esto, era elegir rebelarse en contra de la autoridad de Dios, rechazar la autoridad de Dios. Y queridos amigos, es imposible rechazar la autoridad de Dios… sin rechazar al mismo Dios ¿Por qué? Porque Dios es nuestro Autor. Por eso es nuestra autoridad. ¿Están captando esto? Él nos hizo; Él nos creó. Es por eso que tiene autoridad sobre nosotros. Así que rechazar la autoridad de Dios es rechazar a Dios. Y Dios es la única fuente de, ¿qué? ¡De vida! Por lo tanto cuando uno elige rechazar a Dios, uno elige, ¿qué? ¡La muerte! ¿Están captando esto? {Sí}

Ahora, ¿qué sucedió cuando eligieron comer de esa fruta? Está registrado en la Biblia en Génesis capítulo 3. Vayamos ahí rápidamente. Sólo vamos a tocar ciertos puntos importantes, porque quiero regresar rápidamente a mi texto favorito, pero necesitamos establecer el contexto. Génesis 3:7. “Entonces”, ¿cuándo? Último renglón del versículo 6, “Dio también a su marido, el cual comió así como ella”. Muy interesante. Sólo cuando Adán comió, y eso es profundamente significativo, no “hasta” que Adán comió. Cuando Adán comió, ¿qué ocurrió? “Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban”, ¿qué? “desnudos”.

Ahora, ¿qué acaba de ocurrir aquí? Dios respetó su decisión. Inicialmente… Capten. Eligieron rechazar a Dios, y, ¿qué se aparta de ellos? El Espíritu de Dios. Y junto con Él, ¿qué desapareció? La manifestación externa, el manto de luz, desapareció la shekinah. ¿Están captando esto? Y miran y ven que están, ¿qué? Desnudos. Y se aterrorizan ¿Por qué? Porque como dice el texto siguiente, es al aire del día.

Ahora, yo tengo una opinión personal aquí, ¿está bien? Quiero que sepan que no tengo un texto donde “así lo dice el Señor”, en el cual pueda basarme. Es por eso que les estoy diciendo abiertamente que es una opinión personal. Yo creo que es viernes de tarde, justo antes de la puesta del sol. Tengo varias razones para creer eso. Sabemos que está anocheciendo, porque el siguiente versículo dice: “al aire del día”. {Gn 3:8} Y creo que es viernes al anochecer, y el Señor, su Creador, el Señor del Sábado, viene a recibir el Sábado con ellos.

Pero se ven a sí mismos, y se ven uno al otro y se aterrorizan. No están presentables. Así que rápidamente tratan de ponerse presentables. ¿Qué hacen? ¿Qué dice el resto del versículo 7? “Entonces cosieron hojas de higuera, y se hicieron”, ¿qué? “delantales”. Están tratando desesperadamente de remplazar el manto de luz, y ponerse presentables. ¿Están captando este cuadro? En esta acción, tenemos el primer ejemplo de, ¿qué? Justicia por obras ¿Se dan cuenta? Absolutamente. Justicia por obras. Y a propósito, por favor dense cuenta de que aquí se está manifestando la humanidad. Ésta es la naturaleza humana. Estos no son simplemente dos individuos que no tienen nada que ver con nosotros. Aquí nos manifestamos todos. Ésta es la manera en la que nos hemos comportado desde entonces. ¿Están de acuerdo? ¿Lo reconocerían? Nosotros constantemente estamos tratando de ponernos presentables a través de nuestros propios esfuerzos. Eso es justicia por, ¿qué? Por obras. Estamos tratando de ponernos presentables. Ahora tenemos maneras más sofisticadas de hacer eso, no usamos hojas de higuera. Pero es el mismo principio ¿Estamos de acuerdo? Y a propósito, ¿pueden imaginarse cuán incómoda habrá sido una vestimenta de hojas de higuera después de haber usado un manto de luz? Pero yo insisto en que ellos ni siquiera se percataron de su incomodidad física a causa de su incomodidad espiritual, la conciencia culpable. Observen: ¿Cuán adecuadas son estas vestimentas para que estén presentables ante la presencia del Señor Dios? Siguiente versículo. Justamente después de coser estas vestimentas imperfectas, ¿qué escucharon? ”Y oyeron la voz de Jehová Dios que se paseaba en el huerto, al aire del día”. Al anochecer. Y antes, cuando escuchaban esas pisadas familiares, siempre corrían para saludarle y abrazarle, y expresarle su amor y apreciación por todos los nuevos descubrimientos que habían hecho ese día, o esa semana, de Su obra creadora.

Esta vez corrieron, pero ¿a dónde? A esconderse. “Y el hombre y su mujer se escondieron de la presencia de Jehová Dios entre los árboles del huerto”. Oh queridos amigos, ¿se dan cuenta del radical efecto instantáneo que el pecado tiene en la relación entre la humanidad y Dios? Ahora corren y se esconden; tienen miedo. ¿Pueden imaginarse el dolor que eso le habrá causado al corazón de Dios? Es difícil concebir cuánto eso debió lastimarlo. Él estaba esperando ese momento, los ama con todo Su ser. Sólo quiere lo mejor para ellos. Pero ellos huyen de Él. Cómo debió haberle partido el corazón. Pero ¿qué hace? Me encanta el cuadro que esta situación nos da de Dios. Versículo 9: “Mas Jehová Dios llamó al hombre, y le dijo: “¿Dónde estás tú?” Y a propósito, en el Hebreo se implica que sigue llamándolos. “¿Dónde estás, dónde estás, Adán, dónde estás? ¿Dónde estás? ¡Quiero que regreses!” ¿Saben lo que escucho en esas palabras? “Aunque me has rechazado, Yo no te he rechazado a ti”. {Amén} Adán, quiero que regreses; Adán tengo un plan. He diseñado una manera, me costará todo, pero déjame explicártela, déjame mostrártela. Aún hay esperanza; Adán déjame darte el evangelio. “¿Dónde estás tú?” Y sigue buscándolos hasta que los encuentra.

¿Cómo los encuentra? Escondidos. En la parte más oscura y más profunda del jardín. ¿Y cuál es la respuesta de Adán? “Y él respondió: Oí tu voz en el huerto, y tuve miedo, porque estaba desnudo; y me escondí”. Muy interesante. Vestido con hojas de higuera, ¿qué confiesa? Que está desnudo. ¿Qué nos dice esto de la eficacia de las hojas de higuera para convencernos de que estamos vestidos adecuadamente cuando nos encontramos en la presencia del Señor Dios? Es como no tener nada ¿Me escuchan, queridos amigos? Por favor… por favor reconozcan que esta confesión manifiesta que Adán está un enorme paso adelante de la iglesia Laodicense. ¿Escuchan lo que les estoy diciendo? ¿Cuál es nuestro problema? Estamos tan engañados con nuestras hojas de higuera que pensamos que somos ricos, enriquecidos de bienes y con necesidad de nada. Y no sabemos que somos desventurados, miserables, pobres, ciegos y desnudos. {Apoc 3:17} Eso es lo aterrador de la condición en la que se encuentra la iglesia Laodicense. Al menos Adán reconoce que las hojas de higuera no sirven de nada. Que Dios nos ayude a reconocer que nuestros trapos de inmundicia {Is 64:6} tampoco sirven de nada. ¿Amén? {Amén}

¿Qué le ayudó a Adán a reconocer su desnudez? Fue un atisbo del Señor Dios, lo mismo que le ayudó al pobre Saulo de Tarso a reconocer que todos sus trapos de inmundicia no servían de nada cuando se encontró con Jesús en camino a Damasco. Saulo, quien ese día salió de Jerusalén rico y enriquecido de bienes y con necesidad de nada, entró a Damasco tropezándose y tambaleándose, el primero de todos los pecadores {1 Tim 1:15}, porque se había encontrado con Jesús en el camino. Y nosotros necesitamos tener exactamente la misma experiencia. ¿Amén, queridos hermanos de la iglesia Laodicense? Necesitamos tener esa misma experiencia. ¡Que Dios nos ayude a encontrarnos con el Señor, mientras aún hay tiempo de vestirnos! ¡No nos queda mucho tiempo!

Él reconoce su desnudez, pero, ¿toma responsabilidad de ello? Lo confiesa, pero, ¿se arrepiente totalmente? No. Y a propósito, por más que Dios quiera vestirle y proveerle la salvación, no puede a menos que se arrepienta genuinamente. ¿Están captando esto? Tiene que personalmente aceptar responsabilidad por su desnudez. Es por eso que Dios pregunta lo siguiente. Versículo 11: “Y Dios le dijo: ‘¿Quién te enseñó que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol del que yo te mandé no comieses?’” Dios lo está adiestrando. Desea que acepte responsabilidad por lo que ha hecho, para que pueda ser perdonado. Pero, ¿cómo responde Adán? “¡La mujer me obligó a hacerlo!” No solamente culpa a la mujer, no cité exactamente lo que dice. Ojalá sólo hubiera culpado a la mujer. ¿Qué es lo que en realidad dice? “La mujer que me diste por compañera me dio del árbol, y yo comí”. ¡Oh, Adán! ¿Escuchan lo que está haciendo? Está culpando a Dios, y a la mujer. Está diciendo: “Si me hubieras dado una mejor mujer, esto no hubiera ocurrido. Me diste un producto defectuoso. ¡Es su culpa, es tu culpa, pero no es mi culpa!” Y amigos, aquí vemos la naturaleza humana. ¿Están dispuestos a aceptarlo? Así somos nosotros. Así es Adán, así es la humanidad. Así somos todos. Es por eso que pensamos que somos ricos, y que nos hemos enriquecido de bienes, y que no tenemos necesidad de nada.

Esperando y deseando que la mujer tenga una mejor respuesta, Dios se dirige a ella diciendo, “¿Qué es lo que has hecho?” Versículo 13. ¿Y qué es lo que ella responde? “El diablo me obligó a hacerlo”. “La serpiente me engañó, y comí”. Ahora, ella no es tan atrevida como Adán, pero implica lo siguiente: “Y a propósito Dios, Tú permitiste que la serpiente estuviera en el árbol. Tú permitiste que se dieran esas circunstancias. Es culpa de la serpiente, es tu culpa, pero no es mi culpa”.

¿Cuáles son los cuatro chivos expiatorios que nuestros primeros padres, y nosotros mismos, hemos culpado desde la caída? Dios, uno al otro, Satanás, y las circunstancias. Pero, ¿a quién no, amigos, a quién no? No a nosotros mismos.

Ahora, el Señor Dios quiere perdonar de todo corazón a nuestros padres rebeldes y ofrecerles esperanza, y una vestimenta. Pero no puede a menos que se arrepientan. De modo que, ¿cómo va a hacer eso? Pablo lo dice de la siguiente manera en Romanos 2:4: ¿Ignoras “que su benignidad te guía al arrepentimiento?” ¿Qué nos lleva al arrepentimiento? La benignidad de Dios. Entonces ¿qué hace Dios para llevar a estos seres humanos rebeldes al arrepentimiento? Predica el primer sermón del evangelio que jamás haya sido predicado. Sí ¿Y qué es el evangelio? El evangelio son las buenas nuevas respecto de la benignidad de Dios hacia pecadores no merecedores de ella. Eso es el evangelio. {Amén} Y ustedes dirán: “El primer sermón del evangelio que jamás haya sido predicado, del versículo 14 en adelante, ésa es la maldición pronunciada sobre la serpiente. ¿Cómo que ése es el primer sermón del evangelio que jamás haya sido predicado?” Bueno amigos, no son buenas nuevas para la serpiente. Son malas noticias para la serpiente. Pero todo lo que sean malas noticias para la serpiente son buenas nuevas para nosotros. ¿Amén? {Amén} Aquí tenemos el primer sermón del evangelio que jamás haya sido predicado, y me encantaría tomar el tiempo necesario para explorarlo, pero tenemos que cortar e ir al meollo del asunto.

En la mitad del sermón, ¿qué nos dice? “Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya”; Él, el singular masculino en hebreo, una Simiente masculina especial que proviene de la mujer, “ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el”, ¿qué? “en el talón”. Ésta es la primera profecía de, ¿qué? De un salvador que vendrá a librar al hombre de la tiranía del pecado y Satanás, al aplastar la cabeza de su autor, la serpiente antigua, que se llama diablo. ¿Se dan cuenta? Desde el principio Satanás se ha identificado con la serpiente porque la usó como un medio a través del cual engañar a la raza humana. Y cuando el Señor Dios pronuncia la maldición sobre la serpiente, en realidad, ¿a quién le está hablando? A la serpiente antigua, que se llama diablo. {Apoc 12:9} Y es una lección objetiva profunda: Lo que le ocurre a la serpiente real tiene una aplicación espiritual de lo que le ocurre a Satanás. Es fascinante. Si tan sólo tuviéramos más tiempo para explorar esto, pero no lo tenemos.

Ahora, esta “Semilla”, esta “Semilla” especial que aplastará la cabeza de la serpiente, ha de nacer de, ¿quién? De la mujer. ¿Y en dónde se cumplió esta promesa, queridos amigos? ¿En dónde se cumplió? Se cumplió en el Gólgota. Maravilloso ¿Qué significa Gólgota? “El lugar de la Calavera”. {Juan 19:17} ¿No es eso maravilloso? Cuán claramente Dios nos hace saber que lo que ocurrió en el Gólgota es el cumplimiento de esa primera promesa. Cuando se dejó caer esa cruz en el Gólgota, la cabeza de Satanás fue aplastada. ¿Amén? {Amén} Oh, hermano, hermana, ¿se dan cuenta? El mismo hecho que hirió el talón de nuestro Salvador, ciertamente lo llevó a la tumba, pero porque la serpiente no pudo tocar Su cabeza, {1SM 256.1} no pudo lograr que pecara aún con el pensamiento, la tumba no pudo mantenerlo y se levantó otra vez. {Amén} Pero esa herida infligida sobre la serpiente es tal, que nunca se recuperará. Su cabeza ha sido aplastada ¿Amén? {Amén} Ocurrió en el Gólgota.

¿Cómo fue aplastada su cabeza? Síganme rápidamente. Analicemos esto juntos. Satanás tiene poder sobre la raza humana y sólo puede mantenerlo mediante su capacidad de engañarnos. ¿Me están escuchando? Fue a través de sus mentiras que quedamos bajo la esclavitud del pecado, del yo y Satanás. Es por eso que cuando Jesús vino, dijo: “Y conoceréis la verdad, y la verdad”, ¿qué? “Os hará libres”. {Juan 8:32} ¿Amén? {Amén} Y ¿cuáles fueron las mentiras originales mediante las cuales Satanás nos llevó a la esclavitud? Él mintió respecto del carácter de Dios y la consecuencia del pecado. Y eso se puede ver claramente en esa conversación al pie del árbol de la ciencia del bien y del mal. El carácter de Dios y la consecuencia del pecado.

¿En dónde se revela la verdad fundamental respecto de ambos? En Cristo y Éste crucificado ¿Amén? Vemos la verdad fundamental respecto del carácter de Dios y, ¿qué más? La consecuencia del pecado. Y para aquéllos que conocen la verdad, se rompe el poder engañoso de Satanás. Su cabeza es aplastada y somos liberados ¿Amén? {Amén} Satanás es un enemigo derrotado ¿Amén? {Amén} Su cabeza ha sido aplastada. Es un hecho histórico.

Ahora, algunos de ustedes estarán pensando: “Espere un momento, ¿cómo es que parece estar tan vivo y bien en el planeta tierra?” Por favor no se dejen llevar por las apariencias, queridos amigos. Cuando uno aplasta la cabeza de una serpiente real, ¿qué ocurre? Vamos, ¿qué ocurre? Su cola sigue meneándose por mucho tiempo. La cabeza de Satanás ha sido aplastada. Es una serpiente con una herida mortal. Les suplico, no se dejen arrastrar al lago de fuego por la cola de esta serpiente que ha sido herida mortalmente. Cristo ha vencido a nuestro enemigo. Y nosotros le vencemos juntamente con Él cuando venimos a la cruz y le aceptamos a Él y lo que ha hecho, ya que lo hizo por nosotros. Son unas buenas nuevas preciosas. Es un evangelio precioso. ¿Cumple con su obra?

Escuchen: Procede a pronunciar la maldición sobre la mujer, y sobre el hombre ¿Y qué le dice al hombre? Versículo 19: “Con el sudor de tu rostro comerás el pan hasta que vuelvas a la tierra, porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás”. ¿Qué les está diciendo que va a hacer? ¿qué les va a pasar a ellos? Morirán. Les está reiterando lo que les había advertido. “Porque el día que de él comieres”, ¿qué? “Ciertamente morirás”. {Gn 2:17} ¿Murieron el día que comieron? No, no fue así. ¿Por qué? ¿No les dijo Dios la verdad? ¿Por qué no murieron el día que comieron?

Presten atención a lo siguiente. Por favor entiendan esto. Con la condenación de muerte resonando en sus oídos, ¿qué hace Adán? “Y llamó Adán el nombre de su mujer, Eva, por cuanto ella era madre de todos los vivientes”. En hebreo, Eva significa vida. Adán, ¿cómo se te ocurre hacer eso? ¿Por qué llamas a tu esposa “vida” justamente después de que Dios te dijo que vas a morir? ¿Le estás desafiando? ¿Está apretando el puño diciendo: “Rechazo ese veredicto? Voy a llamar a mi esposa ‘vida’ sólo para fastidiarte”. ¿Es eso lo que está ocurriendo? No, amigos, no, no, no.

¿Qué está ocurriendo? Fe ¿Amén? Ha escuchado el sermón del evangelio. Lo ha entendido. Lo ha captado y lo cree. ¿Cómo sabemos eso? Bueno, ¿de quién iba a nacer la “Semilla” que aplastaría la cabeza de la serpiente? De la mujer ¿A quién cree Adán que Dios se refiere? A su esposa ¿Podemos culparlo? No hay más candidatas. Dios no dijo, “Esto no ocurrirá hasta dentro de 4,000 años, y su nombre será María”. Él simplemente dijo “nacerá de la mujer”, y por supuesto Adán cree que de su esposa. De manera que, ¿qué está haciendo al llamarla Eva? La está nombrando en honor al Mesías que Dios ha prometido. ¿Amén? {Amén} Ha captado el evangelio, y está ejercitando su fe. Ciertamente la fe sin obras está, ¿qué? Muerta. {St 2:20} Y él ahora está nombrando a su esposa en honor a esa Semilla. Y queridos amigos, ahora el Señor Dios puede tenerlo como justo por, ¿qué? Por fe.

¿Se dan cuenta de la importancia del siguiente versículo? “Y Jehová Dios hizo al hombre y a su mujer túnicas de pieles”. {Gn 3:21} Éste es el establecimiento del sistema de sacrificios. ¡Eso es! El siguiente capítulo, la discusión entre Caín y Abel es sobre el sacrificio que es aceptable ¿Cuándo fue establecido? ¡Fue establecido el día que el hombre pecó! Cuando más lo necesitaba. Después de todo, Dios había dicho, “Porque el día que de él comieres, ciertamente morirás”. {Gn 2:17} La única razón por la cual el hombre no murió el día que comieron es porque el Cordero de Dios fue “inmolado desde el principio del mundo”. {Apoc 13:8} ¿Amén? {Amén} Y en el sacrificio del cordero que proveyó las túnicas de piel, un símbolo del manto de justicia, tenemos una hermosa revelación del Cordero de Dios ¿Amén? {Amén} Y al contemplar el sacrificio, al contemplar la misericordia, la justicia de Dios, revelada en el cordero, somos, ¿qué? Cambiados. Y cuando finalmente llegó el Cordero anti-típico, ¿cómo lo presentó Juan el Bautista? “He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo”. {Juan 1:29} Por favor contemplémoslo; y al contemplarlo seremos cambiados. ¿Nos ponemos de pie para orar?

Padre nuestro que estás en los cielos, te agradezco tanto que desde el principio, nos revelaste tu gloria al establecer el sistema de sacrificios. Y al ver en el cordero inmolado, tu justicia, tu misericordia, tu amor, vemos la revelación de tu hermoso carácter. Ayúdanos a contemplar al Cordero, para que seamos cambiados. Gracias por revelarnos Tu gloria en el Cordero inmolado, que mediante el Cordero, puedas restaurar en nosotros Tu gloria. Te alabamos y agradecemos en el nombre de Jesús. Amén.

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