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Se dice que el desarrollo del carácter es la obra más importante que jamás haya sido confiada a los seres humanos. Durante la siguiente hora exploraremos tanto nuestro privilegio como nuestra responsabilidad de asemejarnos al carácter de Cristo. Acompáñenos en esta poderosa hora de renovación personal mientras el Pastor Stephen Wallace nos lleva “De Gloria en Gloria.”

Buenas tardes amigos, y feliz Sábado para todos. Alabado sea Dios que estamos en Sábado. ¡Qué bendición nos ha dado el Creador, ahora Redentor, con el Sábado, un recuerdo a Su obra terminada de la creación. Fue concluida hace 6.000 años. {AH 539.3} Pero hay más, ¿no es cierto? Hace 2.000 años otra vez exclamó, nuestro Creador, que se volvió nuestro Redentor, “Está concluido,” en la cruz {Juan 19:30}; y ¿cuándo exclamó esto? En la tarde del viernes; y ¿qué hizo luego de la tarea terminada de la salvación? Descansó en su tumba; entonces ahora nosotros descansamos en Él y con Él, no solo como nuestro Creador, sino también como nuestro Re-Creador. ¿Amén? {Amén} Alabado sea Dios por el Sábado, Alabado sea Dios por el Sábado. Espero una bendición especial del Espíritu Santo sobre nosotros en este día santo. Pero mis amigos, será nuestra si, ¿qué? Si la pedimos. Él busca otorgarnos Su Espíritu, y creo que Él se complace en darnos una medida adicional de Su Espíritu en este Sábado. Pero más allá de que Él desea darnos, no puede si no lo pedimos. “Pedid, y se os dará…” {Mt 7:7} Amados Laodiceanos, ¿lo escuchan esta tarde, golpeando? …Golpeando en la puerta de nuestros corazones? Él nos lo dice específicamente, el Verdadero Testigo, “He aquí, yo estoy a la puerta y llamo.” {Apoc 3:20} Él desea entrar, pero espera nuestra, ¿qué? Nuestra invitación. Espera que abramos la puerta y lo invitemos a entrar. ¿Aprovecharán esta tarde para hacerlo? En tanto yo rezo por ustedes, ¿rezarían por mí, por favor? Ansío sus plegarias; necesito sus plegarias. Pasemos un momento en oración silenciosa para comenzar nuestro estudio de esta noche. Padre nuestro que estás en los cielos, en el nombre de Cristo, el Señor nuestra Justicia, vengo a alabarte y agradecerte por el precioso presente del Sábado. Te agradezco por hacerlo tan profundamente significativo. Te honramos y descansamos en Ti como nuestro Creador y nuestro Redentor. Te agradecemos que estés dispuesto a venir y compartir con nosotros en forma muy especial este Sábado. Te invitamos a hacerlo; en verdad Te rogamos fervientemente que llenes este santuario con Tu presencia en este día sagrado. Pero Padre, queremos más que eso. Queremos que llenes los templos de nuestros cuerpos en una forma especial a través de todo este día. No podemos mantener este Sábado sagrado, a menos que Tu Espíritu Sagrado esté en nuestros corazones. Solo tu presencia puede volver a algo sagrado, entonces llena este tiempo y este espacio; este lugar y nuestros corazones, con el Espíritu Santo. Agiliza y energiza nuestras facultades mentales y espirituales y mientras estudiamos Tu Palabra Sagrada, haz que el Espíritu Santo nos permita entender y apreciar, y aplicar la ley sagrada y los principios sagrados y la verdad sagrada de Tu Palabra Sagrada en nuestras vidas, para que, a través del Espíritu Santo, nos volvamos sagrados. Queremos ser sagrados porque Cristo, y Tú son sagrados y queremos ser como Tú. Señor, haz que eso sea posible. Guía y dirige nuestro estudio esta noche en forma especial; Tú sabes lo importante que es; y oro porque Tú guíes mis pensamientos e indiques cada palabra; y porque lo que Tú puedas decir a través mío, Padre, encuentre corazones y mentes receptivas, y voluntades sumisas y así pueda transformar vidas. Santifícanos con la verdad. Lo pedimos en nombre de quien es la Verdad, en el nombre de Cristo. Amén. Estamos estudiando el rol de la voluntad, hemos visto que es absolutamente central; y hemos llegado a ver la verdad del discurso inspirado, Todo, “todo depende de la acción correcta de la voluntad.” {SC 47.1} Lo observamos en particular cuando se refiere a superar la tentación, y estudiamos cuidadosamente el notable pasaje en Santiago que describe muy sistemáticamente el proceso de tentación utilizando como ejemplo el proceso de nacimiento, algo del reino tangible; debemos mucho Santiago por hacerlo ya que realmente nos ayuda a entender mejor lo que sucede en el reino intangible, el reino espiritual, en tanto entendamos la equivalencia de cada paso del proceso de nacimiento; intentamos hacer eso anoche y espero que haya sido claro y que hayan reconocido que es vitalmente importante que cedan su voluntad sin reservas a Cristo. Nuestra voluntad por naturaleza está ligada al hombre viejo, y a través de él, ligada a Satanás, porque Satanás puede manipular y controlar nuestra voluntad a través de la lujuria de la carne; y así sigue, porque hasta que la muerte nos separe, la voluntad está tiranizada por su esposo natural, el hombre viejo. En la creación, la voluntad humana estaba unida a Dios. Isaías 54, “Porque tu marido es tu Hacedor; Jehová de los ejércitos es su nombre…” Pero en el jardín del Edén, la carne humana se divorció del Creador divino; y, trágicamente, no solo se divorció de El, sino que se unió al hombre viejo y a su aliado, Satanás; y desde entonces estamos tiranizados por este miserable esposo tirano, el hombre viejo; y así seguimos hasta, ¿qué? Hasta que la muerte nos separe. ¿Recuerdan la ley del esposo? “…y tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti.” {Gn 3:16} En tanto el hombre viejo reine, la voluntad humana… la voluntad humana… ¿Cómo la llamamos anoche? Wilma. Wilma es la esposa indefensa y sumisa; que no puede hacer nada sino decir, “Sí, querido.” “Lo que tú quieras querido, eso es lo que yo quiero, querido.” Pero mejor no permitamos que el mundo lo sepa; mantengámoslo en privado, porque si permitimos que el mundo lo sepa, dañará nuestra reputación. Y estamos tan motivados por el ego que logramos mantener tras las puertas cerradas el pecado privado, el pecado de la fantasía, y pensamos que nadie sabe lo que sucede. Pero, ¿quién siempre lo sabe? Dios. Él no ve como el hombre ve. El hombre ve la apariencia externa, pero Él mira, ¿dónde? En el corazón; {1 Sam 16:7} y cada vez que Wilma consiente a la lujuria de la carne, y permite que se contemplen, aprecien y conviertan en fantasías, en la privacidad de la vida mental, en los ojos de Dios, ¿qué hemos hecho? Hemos pecado, porque en ese punto, “…la concupiscencia, después que ha concebido, da a luz el pecado;” {St 1:15} tarde o temprano, pregunten a cualquier madre, si conciben, ¿qué sucederá? Darán a luz. Y entonces es cuando realizamos la acción. Sale del vientre de la mente al reino del comportamiento y cuando la gente lo ve muchas veces se sorprende porque no sabían lo que estaba sucediendo detrás de las puertas cerradas, en los aposentos de la mente. No son conscientes. Amigos, si hemos concebido, vamos a dar a luz, salvo que, ¿qué? Salvo que tengamos un aborto. ¿Recuerdan esto? 1 Juan 1:9, “Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para” ¿qué? “…para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad.” Alabado sea Dios, el proceso se aborta, y no haremos la acción. Pero debemos reconocer que es pecado antes de confesarlo, y aquí es donde muchas personas se confunden y equivocan. Piensan que no han cometido pecado hasta que lo realizan. Pero, amigos míos, eso no es lo que enseña Cristo. Dice si cometes adulterio eres culpable, “…yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella… …con ella…”¿dónde? …en su corazón.” {Mt 5:28} En la privacidad de la mente. Entonces reconociendo que hemos pecado, debemos confesarlo antes de que avance al reino del comportamiento. Estos son conceptos importantes y siento la necesidad de repetirlos esta noche, especialmente en beneficio de aquellos que no estuvieron aquí anoche. Pero lo que todos debemos reconocer es que Wilma es incapaz de rechazar los avances seductores del hombre viejo, conocidos como tentación, por sí misma. Ella debe cederse a otro, debe desposar a otro, y ¿cómo desposa a otro? Bien, debe primero morir… O su primer esposo debe morir. Debe morir para el hombre viejo, como también puede expresarse, y ¿cómo lo hace? Viniendo al pie de la cruz y proclamando como propia la muerte de Cristo al pecado. Decimos “yo muero” al hombre viejo, y entonces ¿qué hacemos? Decimos “sí, quiero” a Cristo y cedemos la voluntad al nuevo esposo Y Él toma posesión de ella; Él toma posesión de ella, y nos volvemos uno con Él, uno en espíritu. Amigos míos, hay un par de afirmaciones que debo compartir con ustedes, que anoche no pudimos compartir. En la página 65, la segunda desde arriba. Review and Herald, 15 de marzo, 1892: “Cuando Cristo habita en tu corazón por la fe, esta rica experiencia será tuya. Sabrás entonces que al amor fluye en tu corazón, y somete cada afecto y cada pensamiento, y los pone bajo Cristo. No es posible explicarlo; el lenguaje humano nunca puede explicar cómo el amor a Cristo puede tomar posesión del alma, y someter a cada poder de la mente. Pero lo sabrás por experiencia personal.” Queridos amigos, si no tienen esa experiencia personal, por favor sepan que es porque aún no han desposado a Cristo. Ya ven, cuando desposan a Cristo, Él se convierte en el “señalado entre diez mil.” {Cant 5:10} Se vuelve “todo Él codiciable;” {Cant 5:16} estas son frases de los Cantares, en verdad, se usa la unión matrimonial como ejemplo de nuestra unión con Cristo; y es nuestro amor por Él lo que nos limita, {2 Cor 5:14} y sujeta a todo pensamiento, todo sentimiento, a Él. {2 Cor 10:5} Se convierte en nuestra magnífica obsesión. Review and Herald, 30 de mayo, 1882; escuchen esto: “Para vivir como cristianos, debemos tener una conexión vital con Cristo. El verdadero creyente puede decir: ‘Sé que mi Redentor vive.’ {Job 19:25} Esta conexión íntima con nuestro Salvador quitará los deseos por gratificaciones carnales y sensuales. Todo los poderes del cuerpo, el alma y el espíritu serán devotos de Él, de Dios. Cuando los afectos están santificados, nuestra obligaciones hacia Dios serán primordiales y todo lo demás secundario.” Y podemos decir con David, Salmos 73:25, “¿A quién tengo yo en los cielos sino a Ti? Y fuera de Ti nada deseo en la tierra.” “Fuera de Ti nada deseo en la tierra.” Oh amigos, ¿tienen esa relación con Cristo? Por favor admitan que si no tienen ese tipo de relación con Cristo, entonces no tienen al amor de Cristo obligándolos, limitándolos; y no hay manera de que puedan resistir la lujuria de la carne excepto por el amor de Cristo. Es la única forma. Ahora, habiendo visto esto, quiero seguir y considerar con ustedes una de las responsabilidades primarias de Wilma en mi hogar, en vuestros hogares. Cuando la entregamos a Cristo, Él se vuelve su Esposo, su deseo es por Él, y Él gobierna sobre ella; y se produce un cambio radical en todo lo que sucede, porque ella ahora está unida a un esposo radicalmente diferente del anterior. El hombre viejo tenía deseos depravados denominados lujuria de la carne. Todo lo que tendía a responder a sus deseos de placer sensorial, placer sensual, por posesiones mundanas y gratificación del ego es lo que deseaba, y la voluntad estaba ligada a la concesión de esos deseos cuando estaba unida a él. Pero ahora ella está unida a un Esposo distinto y Él tiene otros deseos Él desea para vuestros hogares todo aquello que promueve la fe, la esperanza y el amor; especialmente, ¿qué? Amor. En verdad es fascinante comparar la lujuria de la carne, la lujuria de los ojos y el orgullo de la vida {1 Juan 2:16}, que son los deseos del hombre viejo, con la fe, la esperanza y el amor, que son los deseos de naturaleza espiritual. Fascinante. Es un estudio en sí mismo. Es un cambio tan radical que ella ahora, como esposa dedicada que desea complacer al nuevo esposo, nota que hay una dieta totalmente diferente que debe preparar para alimentar a la mente. Queridos amigos, ese es nuestro tema, la dieta de la mente y su efecto sobre el desarrollo del carácter. Veamos, en Proverbios 31, que describe la madre y esposa modelos, ¿cuál es una de sus responsabilidades primarias? Proverbios 31:15, “Se levanta aun de noche y da comida a su familia y ración a sus criadas.” Wilma es la encargada del hogar. La voluntad es el poder gobernante en la naturaleza del hombre. Pero ella misma está bajo la autoridad de su Esposo y debe alimentar al hogar según Sus deseos. Y si está verdaderamente unida a Él, los deseos de ella son los de Él. ¿Qué dice la ley del esposo? “…tu deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti.” {Gn 3:16} Pero estamos en problemas, amigos, cuando simulamos estar unidos a Cristo y aún estamos unidos al hombre viejo. ¿Escuchan lo que intento explicar? Esto es difícil porque naturalmente no tenemos ningún deseo por aquello que Cristo quiere ofrecer a nuestra mente. Estamos aún tiranizados por los apetitos perversos del hombre viejo. Entonces debemos, cada día, asegurarnos de hacer el peregrinaje a la cruz y decir esas dos cosas. ¿Cuáles son? “Muero” para el hombre viejo y, ¿qué? “Sí, quiero” a Cristo. “Sí, quiero” someter mi voluntad a Ti, Cristo Jesús, deseo lo que Tú desees; y por el poder del Espíritu Santo, Él cambiará sus apetitos. Pero tenemos que cooperar con Él en ese proceso; no sucede de un momento al otro; y la forma de desarrollar un nuevo apetito es decidir dejar de alimentar al hombre viejo, y conscientemente alimentar al hombre nuevo todo lo que necesita. Pablo lo expresa así. Romanos 13:14, “…vestíos del Señor Jesucristo, y no… ¿qué? “…no proveáis para los deseos de la carne.” ¿Qué hagáis que? ¿Una provisión ocasional? No. ¿Qué hagáis que? “…no proveías para los deseos de la carne.” Proveer, ¿qué son provisiones? Bien, cuando salen de campamento, ¿qué es lo primero en su lista de provisiones? La comida. Bien, algunos de ustedes tiene mi misma prioridad para un campamento. ¿Qué es un campamento sin buena comida? Cuando Pablo dice: “…no proveáis para los deseos de la carne” nos exhorta a no alimentar al hombre viejo con nada. ¿Decimos “amén”? {Amén} Y queridos amigos, esa es la única forma de colocar a Cristo, entronarlo en nuestras vidas y mantenerlo allí. Ya ven, lo que muchos de nosotros intentamos hacer es entronar a Cristo y seguir luego alimentando al hombre viejo. pero si alimentamos al hombre viejo, ¿qué hará, inevitablemente? Recuperará su dominio. Ya no solo permanecerá, reinará nuevamente. {Rom 6:12} Si respondemos a la lujuria de la carne, si obedecemos la lujuria de la carne, el pecado no solo permanente sino que reina; y si el pecado reina, ¿quién no? Jesús no reina. Entonces es imperativo que elevemos a Cristo, y lo mantengamos allí, debemos, por Su gracia, hacer, ¿qué? …no proveáis para los deseos de la carne, no proveáis. ¿Es importante para el desarrollo del carácter mantener a Cristo en el trono? Medical Ministry, página 201, “…lleva a Cristo, no lo dejes de lado, sino que permite a Su espíritu estampar tu mente y tu carácter.” Solamente, amigos, en tanto mantenemos a Cristo en el trono puede Él, a través de Su Espíritu, estampar Su similitud nuevamente en nuestro carácter. Consideremos juntos este tema de la dieta de la mente. Educación, página 126, “La mente, el alma se construyen con lo que reciben como alimento; depende de nosotros decidir qué ofreceremos. Cada uno tiene la capacidad de elegir los temas que ocuparán los pensamientos y formarán el carácter…” Sigamos ahora estos tres últimos pasos. Vayamos hacia atrás. ¿Qué es lo que moldea el carácter? Es aquello que ocupa los pensamientos, y ¿qué es aquello que ocupa los pensamientos? Aquello que elegimos ofrecer a la mente, los temas que elegimos dar a la mente. Por favor entiendan, amigos, la relación directa entre la dieta de la mente y el carácter que tenemos. Veamos, ¿qué es el carácter? Los pensamientos y sentimientos combinados. {5T 310.1} ¿Qué determina lo que pensamos y sentimos? Es cómo programamos nuestras mentes. La mente es una poderosa computadora; ya hemos utilizado este ejemplo, y eso que funciona… Lo que determina directamente cómo funciona es cómo está programada; y ¿cómo la programamos? A través de nuestros sentidos. Es precisamente aquello que permitimos que ingrese, en particular a través de los ojos y los oídos, lo que determina directamente lo que pensamos; y lo que pensamos determina lo que somos. “Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él.” {Prov 23:7} Así, por favor, no subestimen la importancia de gobernar con cuidado la dieta de la mente. Es absolutamente crucial para que desarrollemos un carácter semejante al de Cristo. ¿Seguimos esto? ¿Lo entendemos? Ahora, debemos reconocer que, como Cristianos, enfrentamos dos apetitos radicalmente diferentes. ¿Cuáles son? Gálatas 5:17, “Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos,” ¿qué? “…se oponen entre sí…” Recuerden que cuando recibimos una nueva naturaleza, aunque la vieja naturaleza ya no reina, aún, ¿qué? Permanece. Aunque ya no preside, aún reside; y aún tiene todos sus apetitos perversos, ¿no? …Apetitos por aquello que gratificará sus tendencias e inclinaciones egoístas; y lo que debemos hacer es negarnos a darle aquello que desea. Si tomáramos un trozo de papel y nos sentáramos para entrevistar al hombre viejo y preguntarle qué desea, qué, naturalmente, desea, en lo referido a la dieta para la mente, y escribiéramos al principio de la hoja “menú carnal” e hiciéramos una lista, descubriríamos todo aquello que tiende a satisfacer la lujuria de la carne, la lujuria, la lujuria de los ojos y ¿qué más? El orgullo de la vida; y todo ello cae bajo el encabezado común de, ¿qué? Egoísmo, egoísmo. Volvamos luego la página y entrevistemos al hombre espiritual, y preguntémosle qué desea, en lo que respecta la dieta para la mente, y bajo el encabezado del hombre espiritual, anotemos lo que nos dice que desea; y ¿saben que descubriremos? Todo aquello que satisface el deseo de más fe, más esperanza y más amor. Luego tomemos estos dos menús y comparémoslos, ¿qué descubriremos? Que son radicalmente opuestos, radicalmente opuestos. Por eso la Escritura dice: “Ninguno puede servir a dos señores.” {Mt 6:24} Ninguna esposa puede servir a dos esposos. Ninguna voluntad puede servir a dos naturalezas. Entonces, ¿qué? “…escogeos hoy a quién sirváis…” {Jos 24:15} Debemos tomar una decisión, ¿no? Debemos tomar una decisión; y amigos, por favor sepan que esta decisión es crucial, porque aquello que ofrecemos a nuestra mente, determinará directamente el carácter que desarrollemos. Seguimos todos esto? Signs of the Times, 9 de marzo, 1882: “La mente crece con aquello que recibe. El entendimiento gradualmente…” ¡cuidado! “El entendimiento gradualmente se adapta a los temas que se le presentan para comprender.” La adaptación gradual de la mente a los temas y al material que lo ofrecemos es potencialmente engañosa y potencialmente desalentadora. ¿Qué significa? Bien, potencialmente engañosa porque si cedemos a nuestra naturaleza carnal y gratificamos sus perversos apetitos, como el carácter, la mente, solo se adaptan gradualmente, podemos engañarnos y pensar que no nos afecta negativamente aquello que estamos ofreciendo a la mente. ¿Lo escuchan? Estoy tratando de advertirles. Pueden pensar que no está teniendo un efecto negativo. ¿Por qué? Porque el cambio es lento, la adaptación es gradual, pero deben creer que es seguro. Están, según la ley, determinando el carácter que se desarrollará con lo que ofrecen a la mente. Aun si no son conscientes de cambios radicales y dramáticos. Es gradual. La naturaleza gradual del cambio también puede ser desalentadora. ¿Cómo? Bien, cuando deciden, por amor a Cristo, cambiar la dieta de la mente y comienzan a negarse a alimentar al hombre viejo – no proveáis para los deseos de la carne {Rom 13:14} – y deciden conscientemente alimentar al hombre espiritual con lo que desea y lo que necesita, ¿serán conscientes de un cambio rápido y radical hacia una similitud con Cristo en carácter? No. En realidad el cambio será muy lento y pueden verse tentados a pensar que no están progresando en nada; eso puede ser desalentador, ¿no? Pero, por favor, no se desalienten. Sigan ofreciendo a la mente, conscientemente, alimento espiritual y les prometo que santificará, volverá espiritual y similar a Cristo a su carácter. Así será. Ahora, considerando este principio, ¿qué no debemos ofrecer a nuestra mente? Quiero comenzar con lo que no debemos ofrecer a nuestra mente y mañana por la mañana estudiaremos lo que sí debemos ofrecerle. Considerando que la dieta de la mente determina directamente el carácter, ¿qué no debemos ofrecer a la mente? ¿Cómo no debemos permitir que programe a nuestro cerebro a través de los sentidos, en especial de los ojos? Escuchen el compromiso de David, su acuerdo con Dios y, queridos amigos, reconozcamos que vale la pena imitarlo. Salmos 101:3-4, “No pondré delante de mis ojos cosa injusta.” ¿Decimos “amén”? {Amén} “No pondré delante de mis ojos cosa injusta.” Considerando que al observar somos cambiados {RH, Dec 6, 1881 par. 15}, considerando que aquello que ofrecemos a nuestra mente, forma el carácter, directamente determina nuestro carácter, ¡qué importante es no poner cosa injusta delante de los ojos; y por favor noten que si acordamos con Dios hacer esto y con Su fortaleza en verdad evitamos colocar cualquier cosa injusta frente a nuestros ojos, ¿cuál será la ventaja que experimentaremos? Sigue aquí. Número uno: “Aborrezco la obra de los que se desvían.” {Sal 101:3} ¿Cómo funciona? Sepan que la exposición a la injusticia nos vuelve insensibles a su ofensa. Este es un principio psicológico inevitable. La exposición a la injusticia nos vuelve insensibles a su ofensa. Así, si colocan aquello que es injusto frente a sus ojos, no lo odiarán. En verdad, si siguen colocando lo injusto frente a sus ojos, ¿qué llegarán a hacer? Abrazarlo y amarlo. Y así, ¿cómo podrán odiar a las obras de aquellos que han caído? ¿Odiar las obras de la injusticia? Deben decidir no colocar nada injusto frente a sus ojos, y así, por el Espíritu Santo, volverán a ser sensibles a su ofensa. ¿Lo ven? Y así, por la gracia de Dios, a través del poder del Espíritu Santo, llegarán a odiar las obras de la injusticia, a odiar las obras de los caídos. Pero deben colaborar con el Espíritu Santo en el proceso de volver a ser sensibles decidiendo no colocar nada injusto frente a sus ojos. ¿Está claro? Noten qué más experimentará David, y ustedes y yo, si decidimos no colocar nada injusto frente a nuestros ojos. “Ninguno de ellos se acercará a mí.” {Sal 101:3} Aquello que observamos es lo que captura nuestra atención, y si continuamos observándolo, logra un control tirano sobre nuestras mentes y la única forma de liberar ese control es, por la gracia de Dios, no colocar nada injusto frente a nuestros ojos. Solo entonces no nos atrapará. Observen otro beneficio, versículo 4: “Corazón perverso se apartará de mí; no conoceré al malvado.” Esto es obvio. La condición del corazón está directamente determinada por lo que le ofrecemos, por como lo programamos. Así si decidimos no colocar nada injusto frente a nuestros ojos, el corazón perverso se irá de nosotros y no conoceremos la maldad. ¿Ven aquí la relación de causa y efecto? Poderosas bendiciones, que solo podremos tener si, por la gracia de Dios, decidimos, ¿qué? No colocar nada injusto frente a nuestros ojos, nada injusto. Observen lo que dice Job al respecto: “Si mis pasos se apartaron del camino, si mi corazón se fue tras mi ojos…” {Job 31:7} ¿No es interesante? ¿Qué hace nuestro corazón? Sigue a nuestros ojos. ¿Por qué? Porque el corazón funciona sobre la base de como lo programamos con nuestros ojos; y si observan lo vil, lo carnal, lo mundano, lo malvado, su corazón seguirá eso, y se verá directamente afectado, negativamente. Testimonios, Tomo 2, página 561: “Deberás ser un fiel centinela…” ¿Qué es un fiel centinela? Un guardián que está siempre alerta. ¿Amén? “Deberás ser un fiel centinela sobre tus ojos, oídos, y todos tus sentidos, si quieres controlar tu mente y evitar que los pensamientos vanos y corruptos manchen tu alma. Solo el poder de la gracia puede lograr este trabajo tan deseado.” Queridos amigos, es imperativo que montemos una guardia sobre todas las avenidas del alma, que son los ojos, los oídos y los otros sentidos. Pero especialmente los ojos y los oídos son las avenidas por las cuales la mente se programa más directamente. Observen lo que nos dice Pedro al respecto. 1 Pedro, 1:13 a 16, “Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento.” Detengámonos. Esto se ha perdido en nuestra cultura occidental, pero aquellos a quienes Pedro les escribió así, entendían exactamente lo que estaba diciendo. “…ceñid los lomos de vuestro entendimiento.” En tiempos bíblicos los hombres vestían túnicas sueltas y largas, y si uno debía ir de A a B, y en particular si estaba apurado, ¿qué debían hacer para no tropezar? Debían recoger la túnica, anudarla en torno a los muslos y recogerla y así podían avanzar seguros. Si la dejaban suelta, fácilmente podía quedar atrapada en una roca, una rama, o un matorral con espinas, y eso sería un problema. Pedro nos está diciendo, amigos, que debemos tomar nuestros pensamientos y anudarlos en torno a Cristo si vamos a evitar tropezar a medida que avanzamos hacia la meta. “Por tanto, ceñid los lomos de vuestro entendimiento, sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado; como hijos obedientes, no os conforméis a los deseos que tenías estando en vuestra ignorancia; sino, como Aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra manera de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo” {Lev 11:45} Y, amigos, recuerden, si vamos a ser santos, ¿dónde debemos serlo? Bien, ¿dónde estamos? “Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él.” {Prov 23:7} Entonces para ser santos, debemos serlo en la mente. Por eso es imperativo que recojamos la túnica de la mente si queremos ser santos. Debemos gobernar nuestros pensamientos. Debemos sujetar cada pensamiento a la obediencia a Cristo, si hemos de ser verdaderamente santos. Hechos de los Apóstoles, página 518, comentario sobre este pasaje. “Las palabras de los apóstoles se escribieron para la instrucción de los creyentes en todas las épocas, y tienen un significado especial para aquellos que viven en el momento en que ‘el fin de todas las cosas se acerca.’ {1 Pe 4:7} ¿Quién es ese, amigos? Somos nosotros. Y sigue: “El apóstol buscó enseñar a los creyentes qué importante es evitar que la mente se distraiga con temas prohibidos o que gaste su energía con temas menores. Aquellos que no caerán presos de los artilugios de Satanás, deben cuidar bien las avenidas del alma; deben evitar leer, ver o escuchar aquello que sugerirá pensamientos impuros.” Debo leerlo de nuevo. “Deben evitar,” ¿qué? “…leer, ver o escuchar aquello que sugerirá pensamientos impuros.” No debe dejarse que la mente se entretenga en cada tema que el enemigo de las almas sugiera. El corazón debe ser fielmente vigilado, o la maldad despertará a la maldad interior, y el alma vagará en la oscuridad. “Ciñe los lomos de tu entendimiento,” escribió Pedro, “sed sobrios, y esperad por completo en la gracia que se os traerá cuando Jesucristo sea manifestado… no os conforméis a los deseos que antes tenías estando en ignorancia, sino, como Aquel que os llamó es santo, sed también vosotros santos en toda vuestra forma de vivir; porque escrito está: Sed santos, porque yo soy santo.” Oh amigos, ¿por qué estas palabras, estas palabras de Pedro, tienen un significado especial para aquellos que vivimos al final de los tiempos, cuando “el fin de todas las cosas se acerca”? {1 Pe 4:7} ¿Por qué? Escuchen esta declaración y verán la respuesta. Sabbath School Worker, 1 de julio, 1894: “Al acercarnos al final de la historia de la Tierra, Satanás redobla sus esfuerzos para cubrirnos con su sombra oscura, para hacer que retiremos nuestros ojos de Cristo.” ¿Qué hace? Duplica sus esfuerzos. Si puede evitar que contemplemos a Cristo, seremos vencidos; pero no debemos permitirle que lo haga, ya que ‘todos nosotros, con rostros abiertos como un vidrio a la gloria del Señor, somos cambiados a su misma imagen de gloria en gloria, por el Espíritu del Señor.'” {2 Cor 3:18} ¿Cuál es la gloria de Dios? …La gloria de Dios es Su carácter que se manifiesta para nosotros en Cristo. Por lo tanto observando a Cristo, contemplando Su carácter aprendiendo Sus enseñanzas, obedeciendo Sus palabras, podemos volvernos como Él. Al contemplar la bondad, piedad y amor de Dios, nos transformamos en carácter. Cristo dijo, ‘Padre santo, a los que me has dado, guárdalos en tu nombre, para que sean uno, así como nosotros.’ {Juan 17:22} En aquel que recibe a Cristo, la gloria de Dios ha amanecido, el Sol de la Justicia brilla, y elevándose de su estado bajo y mundano, el creyente refleja la luz de la gloria de Cristo. Al contemplar continuamente a Jesús y contemplar Su belleza, se transforma más y más en un hijo de la luz.”, Una bella síntesis de muchas de las cosas que hemos estudiado en nuestro seminario. Y precisamente porque Satanás sabe que Cristo vendrá pronto, que si, como pueblo, seremos testigos eficaces del Rey en estas horas finales de la historia, y ciudadanos aptos del Reino, debemos ser semejantes a Cristo en carácter; y él sabe que la única forma de ser semejantes a Cristo en carácter es observando la gloria de Dios, el carácter de Dios revelado en Cristo; entonces duplica sus esfuerzos para utilizar todo lo que pueda para evitar que la gente contemple a Cristo; lo ha hecho en el mundo de hoy, amigos, ¿no es así? Absolutamente. Es sorprendente la cantidad de basura que está disponible allí, todas las cosas que tienden a apartar la atención de Cristo; y pienso en la computadora, en Internet, en los video juegos, en la cabeza de la lista. Es atemorizante el tiempo que se gasta contemplando esas cosas; y amigos, no solo en el mundo sucede así. Sucede así en nuestra amada iglesia. Es sorprendente ver como casi todos están conectados hoy en día. ¿Lo han notado? Tiene auriculares o audífonos colocados. Yo viajo mucho y todos están conectados. O tienen un teléfono celular y están hablando. O tienen… ¿Cómo se llama esa pequeña computadora de mano? {Blackberry} Y están jugando algún juego. Lo veo todo el tiempo. Con sus mentes completamente absortas en lo que es mundano. Habiendo dicho esto, probablemente necesito advertirles que si me vieron en el aeropuerto, me habrán visto con mi iPod y mis auriculares; y pueden verse tentados a decir: “Él no practica lo que enseña.” Pero vengan y les dará mis auriculares. Estoy escuchando las Escrituras. Verán, amigos, tengo una pasión por aprovechar el tiempo. {Ef 5:16} ¿Están de acuerdo? No tenemos ya mucho, y no quiero perder un instante entonces, ¿por qué no utilizar la tecnología y convertirla en una bendición? ¿Tiene sentido? Seguro que sí. Tengo también Spirit of Prophecy en mi iPod, y ofrezco a mi mente alimento espiritual. Estoy totalmente alejado del mundo y es una enorme bendición, una enorme bendición. Por favor cuídense de las tácticas del enemigo en estas horas finales. Por favor cuídense. Christian Education, page 57: “Llena todo el corazón con las palabras de Dios…” ¿Decimos “amén”? {Amén} “Nuestros cuerpos se construyen con lo que comemos y bebemos; y como en la economía natural, así en la economía espiritual, aquello sobre lo que meditamos es lo que da tono y fortaleza a nuestra naturaleza espiritual.” Ya ven, ese dicho, “Somos lo que comemos,” no se aplica solo a la dieta física, se aplica particular y especialmente a, ¿qué? A la dieta de la mente, la dieta espiritual: “Somos lo que comemos.” Lo que ofrecemos a la mente nos hace lo que somos, amigos. Por favor decidan no hacer ninguna concesión a la carne {Rom 13:14}, decidan ceder todo al Espíritu. ¿Amén? Para, en forma diligente, deliberada, consciente y perseverante buscar cada momento para alimentar al hombre espiritual con el alimento que necesita desesperadamente para crecer. Si va a crecer. Sons and Daughters of God, página 108: “La mente debe recibir alimento puro para que el corazón sea puro.” ¿Quieren un corazón puro? Queridos amigos, necesitamos tener un corazón puro si queremos ver a Dios. “Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios.” {Mt 5:8} Pero, ¿cómo tendremos un corazón puro? Debemos ofrecer a la mente alimento puro; debemos ofrecer a la mente alimento puro. Permítanme advertirles. No es una tarea fácil cambiar la dieta de la mente. En verdad probablemente sea más difícil que cambiar las dietas físicas, y eso ya es difícil. ¿Están de acuerdo? De hecho, existen paralelismos. Si han cultivado un gusto por la comida chatarra… Ahora he dejado de predicar y estoy molestando, ¿verdad? Si han cultivado un ansia, un deseo por la comida chatarra de McDonald y luego se convencen de que necesitan comer alimentos sanos e integrales y deciden cambiar, ¿cómo sabe al principio esa comida sana e integral? Más bien sosa, poco interesante. ¿Por qué? Porque han entrenado a su gusto para desear los sabores y condimentos muy estimulantes y han llegado a amar las grasas, grasas concentradas azúcares concentrados y condimentos concentrados de la comida chatarra muy procesada. Se han entrenado para desearlo, sus papilas desean eso; y entonces cuando comienzan a ingerir comidas simples e integrales, sus papilas dicen: “Oh, vamos, ¿no esperarás que disfrutemos esto?” Y, alabado sea Dios, no será así por un tiempo, pero no se desalienten. Si lo sostienen, pueden re-educar su paladar. Pueden en verdad re-educar sus papilas para que deseen y disfruten de los sabores simples y naturales. En verdad les prometo que si lo sostienen, llegarán a disfrutar de la comida sana mucho más de lo que solían disfrutar la comida chatarra. Lo sé por experiencia propia, puedo ser testigo. Mucho más de lo que disfrutaban la comida chatarra. Y puedo decirles que es también mucho más satisfactoria; y eso es también verdad para la dieta de la mente. ¿Es necesario que desarrolle esto? Cuando comienzan a ofrecer a su mente lo que necesita, sabrá soso para su gusto mental y no lo disfrutarán verdaderamente; pero, amigos míos, sosténganlo. Sigan sin hacer concesiones a la carne. Porque, si vuelven a la comida chatarra, ¿qué hacen con su gusto mental? Instantáneamente lo re-educan y fortalecen. Entonces no hagan ninguna concesión a la carne. No alimenten al hombre carnal y sigan alimentando al hombre espiritual y les prometo, que llegarán a disfrutar más de eso que lo que nunca disfrutaron de la comida chatarra. En lo que se refiere a la satisfacción, escuchen esto. Miqueas 6:14, “Comerás, y no te saciarás, y tu abatimiento estará en medio de ti.” Si ofrecemos a nuestras mentes alimento carnal, comemos, pero, ¿no qué? No estamos satisfechos. No estamos satisfechos. Aún estamos vacíos. Y lo triste es que muchas personas alimentan sus mentes carnales tan frenéticamente que ni siquiera saben o reconocen que no están satisfechas; algunas veces se necesita una crisis para reconocerlo. ¿Recuerdan la parábola? Lucas 15:17, “Y volviendo en sí dijo: …” Es el hijo pródigo. “…dijo: ‘¡Cuántos jornaleros en casa de mi padre tienen abundancia de pan, y yo aquí perezco de hambre!” Él se había estado hartando de todo lo carnal, pero estaba hambriento. Que el Señor nos ayude a reconocer que estamos hambrientos aunque nos hartemos con comida carnal, y nos ayude a venir a Cristo y recibir alimento verdadero. Juan 6:35, “Y Jesús les dijo, ‘Yo soy el pan de vida, el que a Mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en Mí cree, no tendrá sed jamás.'” ¿Decimos “amén”? {Amén} Hermanos, por favor gusten, “Gustad, y ved que es bueno Jehová.” {Sal 34:8} “Gustad, y ved que es bueno Jehová.” Decidan dejar de alimentar al hombre carnal. Comiencen a tomar la Palabra de Dios. Les prometo que será la dieta de la menta más deliciosa y satisfactoria que hayan conocido. ¿Nos ponemos de pie? Padre nuestro que estás en los cielos, por favor ayúdanos a entender la importancia de las decisiones correctas con respecto a lo que ofrecemos a la mente; al continuar con el estudio, ayúdanos a identificar una de las fuentes más dañinas de la dieta de la mente que ha causado más daño que nada a tu pueblo. Por favor, Señor, danos un corazón abierto y un espíritu maleable mientras continuamos con el estudio. Es nuestra plegaria en nombre de Cristo. Amén.

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